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TODO UN DESAFÍO 🌟

Stefania Bulbarella, la argentina que se animó a dirigir una obra de teatro en Nueva York por Zoom

Hace siete años vive en Estados Unidos y realizó el domingo pasado una experiencia teatral de gran magnitud. “Extrañaba mucho trabajar con actores y con un texto”, señaló la directora y diseñadora de proyecciones.
Stefania

Por primera vez en la historia, la pandemia del coronavirus obligó que todos los teatros del mundo estén cerrados: desde Broadway (que nunca había bajado el telón) a Londres y por supuesto, las de toda la Argentina, incluida la Ciudad de Buenos Aires.

Pero lo peor no es el cierre, sino el hecho de que, seguramente, la actividad teatral será una de las últimas en volver a la normalidad con las consecuencias que eso implica. Por eso ahora, muchas obras se proyectan vía online.

Y Stefania Bulbarella, directora y diseñadora de proyecciones argentina, fue seleccionada por la compañía neoyorquina de teatro Here We Go, creada por Federica Borlenghi y Jessica Ashleigh Pomeroy, para participar de una iniciativa diferente: 24 hs Zoom Fest.

Se trata de crear y ensayar en un día una obra de teatro para estrenarla por la aplicación Zoom. Y así fue que el domingo a la noche, Bulbarella participó de esa experiencia única.

zoom

“Fue un gran desafío porque previo a arrancar me podía imaginar qué quería hacer y organizar el ensayo, pero a su vez nunca antes lo había hecho. El festival fue mágico, por sobre todo porque extrañaba mucho trabajar con actores y con un texto. El proceso en si se pareció -en un formato reducido a 12 horas - al de un ensayo común”, señaló Stefania en diálogo con PrimiciasYa.com.

Luego, detalló: “El domingo a las 7:30 am recibí la obra de 10 minutos titulada “Personal Questions” escrita por Isabella Uzcátegui. Isabella escribió esta obra en tan solo 12 horas. El sábado a la noche las productoras nos juntaron de forma aleatoria con una dramaturga y en mi caso dos actrices Mahalet Dejene de Etiopia y Julie Smith Americana. A partir de una breve introducción y algunas preguntas random. La escritora logró escribir una obra de 10 minutos en un contexto de Zoom. La obra la recibí la mañana siguiente, estuve una hora haciendo research, mood board y buscando información relevante. A las 9 am nos volvimos a juntar, hicimos una primer lectura y entre todas analizamos la obra momento por momentos, beat by beat, para empezar a conocer estos personajes y las intenciones. Esto nos llevó toda la mañana. Nos separamos para almorzar luego las actrices tuvieron una hora y media para aprenderse el texto y una vez que nos volvimos a juntar arrancamos a ponerla en escena o pantalla”.

“Yo siempre arranco con una entrada en calor para activar el cuerpo y la voz y por sobre todo para generar vínculos con el elenco. A diferencia de lo que estoy acostumbrada a mí me asignaron estas dos actrices, es decir no hubo un proceso de casting como lo suele haber, y tenía doce horas para ensayar una obra. 12 horas para conocerlas y entender cómo se manejan. Por lo general en procesos de ensayo uno tiene semanas para conocer la manera en que funciona cada actor. Ayer no teníamos ese tiempo. Una vez terminada la entrada en calor, cada uno desde su casa desde su pantalla corrimos letra y luego arrancamos a explorar cada momento, a mí me encanta el detalle, si algo que proponía la actriz agarrábamos un pedazo del texto y las incentiva a repetirlo tres veces seguido con la consigna de que cada vez tenía que ser distinto, así fuimos descubriendo el arco de estos personajes”, remarcó.

“Previo a arrancar a ensayar fijamos la escenografía fue fácil porque elegimos que cada una estuviese en sus cuartos. Sin embargo cuando logramos el encuadre ideal les hice sacar una foto así lo podían replicar antes de que arrancara la obra durante el festival. Lo mismo con los vestuarios, una en pijama y la otra en ropa cómoda. Encontramos lo que tenían a su disposición pero estaba detalladamente curado. Por otro lado descubrimos que la luz era un elemento sumamente importante al principio una de las actrices estaba leyendo un artículo online y lo podíamos ver a través del reflejo de los anteojos. Y así fuimos encontrando distintas formas de contar esta historia. Exploramos el cuerpo en relación a la cámara y cómo cambiaba la intención alejándose, acercándose mostrando solo los dientes. Fue puro juego y descubrimiento. Volví a sentir esa sensación de estar creando y descubriendo en una sala de ensayo”, indicó.

Luego, señaló: “Ahora bien no lo llamaría una obra de teatro ni un remplazo. Creo que es una alternativa para el contexto en el que hoy nos encontramos. Es un formato nuevo, una plataforma nueva quizás hasta un estilo de arte nuevo. Podría ser un híbrido entre el teatro y el cine. Es en vivo pero deja de ser efímero ya que quedo en la plataforma de Facebook. No existen las diseñadoras bajo este contexto que para mí son esenciales en una obra de teatro. Uno lo ve a través de la pantalla pero no hay cortes no ediciones. Y podría seguir encontrando diferencias y similitudes. Fue una experiencia maravillosa que me dejo con muchas ansias de seguir creando y explorando este medio. Pero encontremos otra manera de titularlo. Porque está lejos de ser la experiencia que uno vive cuando va al teatro”. Y subrayó: “El teatro es presencial y no puedo esperar a que se vuelva a retomar. No es un remplazo simplemente una nueva plataforma de expresión”.

Por último contó que “en el festival había otra actriz Argentina que vive actualmente en Nueva York, Juana Zavalía. No trabajamos juntas pero fue una gran oportunidad para saber de su existencia. Al fin y al cabo hoy sigo en conversación con la dramaturga de la obra que puse en “escena” ya que pegamos muy buena onda y quizás se dé la oportunidad de trabajar juntas en otros proyectos. Fue una manera de conocer nuevos colaboradores, futuros colaboradores y seguir generando lazos con gente de la industria”.

Foto de portada: Albert Font García