Comscore

TRISTEZA INFINITA

La pandemia se llevó parte de la memoria de Jorge Ibáñez

La triste noticia del cierre de la que fuera la maison de Jorge Ibáñez se conoció esta tarde, cuando desde Intrusos dieron detalles de la decisión que debió tomar la madre del diseñador. Enterate.
Jorge Ibañez

La triste noticia del cierre de la que fuera la exclusiva maison del desaparecido Jorge Ibáñez se conoció esta tarde, cuando desde el programa Intrusos (América TV) dieron detalles de la decisión que debió tomar la madre del diseñador. Lo cierto es que tras la súbita muerte del diseñador, allá por 2014, fue Mabel Ibáñez quien se hizo cargo de todo para continuar con el legado de su hijo. A medida que pasaron los primeros años ya sin Jorge, el atelier siguió adelante. Incluso se presentaron nuevas colecciones.

Pero hete aquí que el local de alta costura se vio afectado por la pandemia de coronavirus, que se desató en el mundo entero a fines de 2019 y afectó particularmente a la Argentina desde marzo de 2020. Así, con el parate total en el que se vio inmerso el país, del que aún no nos reponemos todavía, la realidad del negocio de Recoleta es que entró en un pozo negro del que no pudo salir. De esta manera, Mabel Ibáñez decidió cerrar el atelier de su hijo con todo el dolor de su alma.

De esta manera tras informar esta situación, desde el programa de espectáculos de América TV mostraron a través del móvil periodístico cómo se encuentra hoy el local de la calle Guido, en plena Recoleta: cerrado.

De acuerdo al relato de Rafael Juli, la maison fue la segunda casa del diseñador donde pasó tantos buenos momentos. Se trata de un local muy grande, que llega hasta mitad de cuadra, con un jardín en el que las clientas se sentaban con Ibáñez y su madre, que eran los anfitriones, a tomar café. Pero hoy este local, que tanto brilló entre fines de los '90 y comienzos de los 2000, está vacío y cerrado desde hace aproximadamente dos meses.

De acuerdo a la información de Juli, fue unas 8 semanas atrás cuando Mabel Ibáñez se acercó por última vez al local, hizo una última revisión, se despidió y dejó un cartelito enmarcado, a modo de despedida, recordando a su hijo: "Jorge Ibáñez: un ángel celestial que con alas dejó el vuelo de la estirpe del diseño. Con amor y luz, mamá. Gracias a mis clientas, amigos y modelos".