LA PELUQUERÍA DE DON MATEO

Palito Ortega, el hombre que superó todo: Su reflexión sobre cómo levantarse en la adversidad

Se fundió con una devaluación en 1981 cuando le produjo un show en la Argentina a Frank Sinatra. De cafetero en la calle a su exitosa carrera. Sus palabras sirven de mucho en el presente de nuestra sociedad.

En 1981, una devaluación provocó que Ramón Palito Ortega se funda y quede con una deuda muy grande en dólares.

El tucumano había producido un show de Frank Sinatra en la Argentina y debió pagar hasta el último centavo. Desde 1981 hasta 1985 se dedicó a salar su deuda y luego optó por irse a los Estados Unidos para empezar de cero.

"Cuando Sinatra se fue, en el último abrazo, me dice al oído: ´Yo sé todo lo que le pasó, no se olvide, cuando vaya a Estados Unidos y necesite un garante no se olvide de llamarme´. En el año 85 me fui a Estados Unidos. Me quedé del 81 al 85 laburando para pagar todas las deudas y cuando terminé de pagar todo nos fuimos toda la familia", contó hoy Palito en el sketch de "La Peluquería de Don Mateo".

Sin duda alguna, Ortega sabe lo que es la adversidad: "Lo llamé, se portó como un señor, al poco tiempo ya estaba instalado, venían de los bancos y no me conocían. No tenía ni cuenta. Me otorgaban créditos, me dio una mano increíble", continuó.

Me fue muy bien, me dio la posibilidad de recuperarme, recuperar todo lo perdido. Ahí nació Rosario, mi última hija, los chicos fueron a la escuela, hoy son profesionales.

Relató Palito Ortega en "La Peluquería de Don Mateo".

Ramón dejó un claro mensaje en tiempos de mucha tormenta y de una fuerte crisis financiera y social: "La vida es eso, no acobardarse, te van a pasar muchas cosas y a medida que van pasando hay que tomarlo como experiencia pero no aflojar. Hay que seguir, seguir y seguir. Recién hablamos del país, nosotros tenemos un país maravilloso, lleno de recursos, nos pasan cosas todo el tiempo, pero acá estamos, tenemos que seguir. Algún día va a pasar algo maravilloso. Tenemos lo más importante que es la materia prima que es la gente".

"Cuando escribí yo tengo fe no lo escribí solo porque lo sentía en el momento, yo siempre soy un hombre de fe porque creo y salí de donde salía porque yo creí. Vendí café en la calle, hice todo lo que hice es porque creo, porque hay que trabajar y darle para adelante. La adversidad está ahí al toque hay que pasarla", finalizó.