miércoles, 21 de noviembre de 2018
Exclusivo de Primiciasya.com

Imágenes inéditas de la pelea entre Baby Etchecopar y Roberto Navarro en Radio 10

Ocurrió hace un año pero nunca se vio con la claridad del video al que tuvo acceso este medio. Qué pasó en la puerta del baño. Cuánto se pegaron y cómo terminó la historia.

Nunca hubo buena afinidad entre Roberto Navarro y Baby Etchecopar. Lo dicen todos en los pasillos de Radio 10. Pese a que durante mucho tiempo se lanzaban ironías, todo terminó de la peor manera.


"Ahí viene el kirchnerista", decía Baby cuando lo veía pasar a Navarro, quien contestaba: "¿Qué hacés, facho?". En abril de 2017, uno de los nuevos directivos de la empresa, Carlos Infante, le hizo un pedido a Etchecopar para que baje el tono y haga una tregua con Roberto.


¡Y fue lo que hizo! La tarde de la pelea, Baby se acercó hasta la zona del baño donde estaba Navarro y le pidió disculpas. Un técnico se encontraba en el mismo lugar y fue testigo de todo. Otra serie de ironías dispararon lo peor: una pelea de pasillo que tuvo mucho más rebote en los medios de lo que realmente pasó. Parece que el técnico dijo "¿Qué olor que hay en este baño?" y que Etchecopar sumó el chiste ante el pedido de disculpas: "¡Olor a kirchnerista!".

La historia es conocida: Baby sigue en la emisora porque tiene la banca de los directivos y además mide mucho más del rating que hacía Navarro y el "periodista intransigente" se tuvo que ir por la puerta de atrás.

Nadie había tenido acceso hasta hoy a la cámara de seguridad que grabó absolutamente todo en el pasillo de esa emisora. Solo hay registros de celulares que muestran un forcejeo y unas piñas que Navarro tiró al aire. Se lo ve a Baby defendiéndose en todo momento y la cosa no pasó a mayores.


Ese mismo video fue el que salvó a Etchecopar de no ser expulsado de la radio porque, según cuentan directivos de Indalo, Navarro fue a buscar a uno de los dueños de la empresa, Fabián de Sousa (hoy preso junto a Cristóbal López), para contarle la escena y exigirle que echaran a su agresor. Las imágenes muestran lo contrario: la primera piña la tiró el periodista K. El conflicto terminó con cuatro días de suspensión para ambos y el compromiso de bajarle la intensidad a la relación.


Embed