viernes, 07 de diciembre de 2018
EXCLUSIVO DE PRIMICIASYA.COM

Florencia Rendano contó el drama que vivió con El Gigoló: "Todavía estoy pagando el crédito que saqué por él"

Él le pidió si podía vivir un tiempo en casa por un tema urgente. Randano habló en exclusiva con PrimiciasYa.com y nos contó cómo fue ese tiempo. "Usaba mi celular, hablaba con mis contactos y se hacía pasar por mí, explicó.

Florencia Rendano dialogó en exclusiva con PrimiciasYa.com y contó el drama que vivió conviviendo con el Gigoló Javier Bazterrica. Se hicieron amigos y al tiempo él le pidió si podía ir a vivir a su casa de manera urgente. Ella le abrió las puertas y esto nos contó.

"Lo conocí por medios de amigos en común del medio, nos veíamos los fines de semana en la casa de un amigo en común y nos hicimos amigos. Pasado unos meses, Javier se había instalado en la casa de este muchacho en San Telmo, donde nos juntábamos los fines de semana, y de un día para el otro me llama y me dice si lo podía bancar una semana en mi departamento que tenía que irse de ahí. Me dijo que era una semana, hablé con mis hijos, y le dije que venga porque se tenía que ir urgente de ahí", comentó Rendano.
flor gigolo 2.jpg


Y profundizó: "Vino con dos valijas y lo trajo un amigo porque él no se tomaba colectivo. El primer mes tranquilo, cada uno hacía sus cosas y aportaba para las cosas y comida. Ya el segundo mes no tenía plata, no le salían presencias y ahí se tornó más complicada la convivencia. Me dijo que tenía enfermo a su hijo del corazón, que yo ya sabía, y me llamó y me dijo que tenía que operarlo y no le alcanzaba la plata. Yo escuchaba que acá hablaba una hora o 40 minutos, supuestamente, con su ex mujer... ¡Qué te vas a imaginar que te va a mentir las conversaciones! Me pidió por favor si podía prestarle plata y yo como en ese momento no podía sacar le pedí cinco mil pesos a un amigo".


"Le dije que me lo tenía que devolver en un mes y no me devolvía la plata. Después me pidió más plata porque no le alcanzaba. Fui al banco y le saqué un préstamo que eran 800 pesos por mes, 18 meses. Me pagó la primera cuota y después se pudrió todo porque no tenía plata en mi casa y tenía que pagar el crédito que había sacado. Le exigía que me pague la plata para poder comprarle la comida a mis hijos, que era verdad, no tenía plata".

"Ya ni siquiera hablábamos y de un día para el otro, para mayo, desapareció. Me dijo que iba a hacer una presencia y no volvió. Había dejado su ropa. Me llamó para buscarlas y le dije que me diera la plata. Yo le llevé la mitad de la ropa y él me tenía guardado 4 mil pesos cuando habíamos acordado 5 mil. Yo tenía los documentos de él también. Me amenazaba que iba a tener problemas porque yo le retenía la documentación", comentó Florencia, que trabaja en los medios.
gigolo.jpg


"Empecé a sospechar de él cuando me entero que usaba mi celular, hablaba con mis contactos y se hacía pasar por mí. Así me metió en un montón de despelotes. Hoy lo tengo bloqueado, no le hice la denuncia porque no quería tener problemas. Me enteré después que el hijo nunca existió y se cagó en nuestra amistad y todavía estoy pagando el crédito", cerró.