lunes, 26 de noviembre de 2018
final suspendida

Dramático relato de Mina Bonino: contó su experiencia en la cancha de River

La periodista contó el drama que vivió al presenciar la final de vuelta de la Copa Libertadores. "No fueron treinta inadptados, vi como revoleaban un cerdo muerto al aire", comentó.

Mina Bonino fue testigo de los incidentes que se generaron en la cancha de River Plate en el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores que no llegó a disputarse por la agresión al micro del plantel de Boca Juniors.

"Ayer salí de casa 11:30. Me tome el semi desde Quilmes y seguí con el 130 hasta Libertador y Juramento. Cómo hacía cuando era chica. Alguien que seguramente debe estar leyendo mientras iba para la plaza a saludar a Ivana, me dijo ¿mina? ¿Qué haces caminando sola por acá? Le dije que era lo habitual, que lo hacía siempre. Aunque la gente todavía se sorprenda de verme en bondi, en la cancha o caminando entre los hinchas, nunca salí del lugar donde me siento feliz. Ahí, con la gente, en el monumental. A las cuatro y media de la tarde, deje de lado mi camiseta", comentó la periodista.




"No fueron treinta inadaptados. Yo misma vi como en la centenario medía empezaban a correr los monos (y me niego a llamarlos personas) que habían entrado sin ticket. Yo misma vi como revoleaban un cerdo muerto al aire, mientras volaba sangre, pedazos del cuerpo y líquido. Yo misma vi como más de cien tipos tiraban las vallas y pasaban los molinetes, a mi nadie me lo contó, yo lo vi. Adentro, no se sabía nada. Escuchaba a algunos pocos decir que eran cagones. Que Pablo Pérez exageraba, y que Tevez había incitado a que les tiren piedras. Por suerte, solo fueron algunos pocos que escuche",
comentó en un extenso texto que compartió en Instagram.


Y amplió: "Afuera, empezaban a escucharse tiros. Nosotros no teníamos señal, y de adentro, nadie nos decía nada. Después de horas interminables de esperar una respuesta por parte de la CONMEBOL, que tendría que haber suspendido desde la primera instancia, nos comunican que se jugaría mañana a la misma hora".

"Cuando salimos, la gente empezó a correr. Los que estaban sin entrada nos esperaban como carnada para robarnos la nuestra. Y te repito, yo lo vi. A mí nadie me contó. El piso estaba decorado con piedras y a unos doscientos metros, el carro hidratante tiraba agua porque doscientas personas más querían seguir pasando para robarnos la entrada. Mi viejo, que había llegado más tarde con el auto para que yo haga previa con mis amigos, tenia el auto ahí. Justo donde el carro estaba. Cada paso era incertidumbre. A las corridas. Todo me hacía recordar a ese día, pero que con 17 años estaba sola corriendo sin saber donde ir. En el Hípico, los autos estaban todos rotos. Habían robado hasta lo que no tenía sentido", finalizó Bonino.