lunes, 12 de noviembre de 2018
Sigue el conflicto

Cohen Sabban denuncia a Esmeralda Mitre: "Que le hagan una pericia psicológica, ella me hizo ir a su casa"

El ex titular de la Daia, quien perdió el cargo al ser denunciado por la actriz de acoso sexual, habló por primera vez sobre lo sucedido.

Luego de que Esmeralda Mitre denunciara al ex titular de la Daia por acoso -lo cual le costó el cargo- él la denunció por extorsión y ahora rompió el silencio.Siete meses después, en una entrevista al diario Perfil, dijo: "Que le hagan una pericia psicológica, ella me hizo ir a su casa".

Tras el pedido de disculpas de la actriz por hablar en contra de la comunidad judía en tiempos del Holocausto, ella fue a la Daia y a partir de ahí todo empeoró.

Ariel Cohen Sabban afirmó que fue ella la que pidió la reunión privada en su casa, y niega haberle exigido 80 mil dólares, sino que es la cifra que le dio cuando ella le preguntó cuánto costaba organizar un viaje con chicos para aprender sobre el tema.

"Vino llorando, explicando lo que dijo y por qué lo dijo, sin ánimo de disculparse. La DAIA no es dueña de ningún perdón; nosotros quisimos atenderla como lo hacemos con muchas personas, siempre con la misión de luchar contra todo tipo de antisemitismo y discriminación. Se llevó por delante un vidrio, se cayó y tuvo que ser asistida. Ahí le explicamos lo que significa banalizar el Holocausto para la comunidad y para la sociedad. Ella vino muy molesta por los títulos (de los medios), por cómo la prensa tomó el tema", contó en la nota.

"¿Ud. le pidió una reunión posterior o fue ella?", le preguntó el periodista a lo que él respondió: "Ella me pide el celular. Yo se lo di y le mandé un mensaje. Ahí me pasó su dirección. Es muy interesante porque ella mencionaba en cada programa que yo le pedí una reunión y el otro día en una entrevista en NET TV dijo que fue ella quien me pidió que yo vaya".

Luego, sobre si sabía que al lugar donde iba era el domicilio de ella, dijo: "No, no sabía lo que era. Tal vez fue una negligencia mía de no saber a dónde iba. En ese entonces para mí era una desconocida. Me recibió y empezamos a hablar. Me manifestó que estaba muy preocupada porque estaba haciendo una obra de teatro y para ella era muy importante, y que la imagen de ella no se podía caer, que a ella los títulos la afectan mucho y que necesitaba que nosotros le demos una mano. Y la verdad que nuestra tarea es ayudar a las personas, no hundirlas. Ella me preguntó entonces de qué manera le sugería que podía ayudar. Le dije que vaya al Museo del Holocausto y que trabaje con el Centro de Estudios Sociales que tiene la DAIA, Después, que podía hacer un viaje a los campos de concentración".
Esmeralda Mitre


-Le pidió 80 mil dólares para arreglar el episodio?

Esperá, eso que vos me estás diciendo es como que la DAIA venda el perdón y no te lo voy a permitir. ¿ Vos pensás que la comunidad judía necesita pedirle 80 mil dólares?

—No lo sé, se lo pregunto.

Ok y yo te respondo. Le dije lo del museo, de las escuelas y del viaje. Ella me dijo: "Mirá tengo 40 mil dólares". Yo le dije que no había ido a hablar de plata. "¿Cuánto cuesta esto?", me decía. Entonces, a la tercera vez que alguien te pregunta cuánto cuesta, es muy difícil no contestar. Le dije que llevar a 25 chicos a Auschwitz podía costar alrededor de 80 mil dólares. De ahí sale el tema de 80 mil dólares. Ella vendió desde el primer día del escrache como que yo la extorsioné por 80 mil dólares. Le dije que si no tenía ese monto que se quede tranquila, que la DAIA lo iba a buscar, o llevábamos menos chicos.
ariel cohen sabban.jpg


—Ella hace una denuncia en los medios muy grave, de acoso y abuso. ¿Existió?

No. Mirá, en la mitad de la charla toca el timbre una persona y ella le dice que estaba con el presidente de la DAIA. No es que le dijo: "Che, vení que estoy mal acá, me están acosando, me están abusando". Seguimos conversado y se puso a llorar. Me decía: "¿Qué va a pasar de mi persona?". Digo, ¿alguien que se siente acosada y extorsionada te puede seguir hablando en el celular? Yo fui a la casa el 17 de abril, el celular no miente (muestra el aparato). A mí me podés creer o no. El mismo día por la tarde me agradece por la reunión, me manda besos, me dice Ari... ¿Ari?

-Ella dijo recientemente que tiene todo filmado.

No sé que me querés decir con eso. Que le hagan una pericia psicológica y se terminó. Imaginate que el que está haciendo la denuncia soy yo. Es una amenaza, ella juega con el miedo. La sociedad creyó que yo fui a la casa y al otro día ella hizo la denuncia mediática. ¿Y en esos 20 días qué pasó? Hubo un armado que fue construido con la ayuda de otros. Quiero contar esto: una persona de la comunidad me avisó en esos días antes de que salga a escracharme que un periodista quería hablar.