jueves, 09 de mayo de 2019
EN LAS REDES

Meli Hicks recuerda trastorno alimenticio: "Intentaba vomitar todo lo que comía"

La cantante de Tekove respondió a una crítica sobre su aspecto haciendo una confesión.

La vocalista de Tekove, Melissa Hicks, recordó en las redes sociales los trastornos alimenticios que sufrió en la adolescencia.

La cantante dedicó su reflexión a un seguidor que la habría acusado de estar excedida de peso:
"Alguien se está tomando el tiempo y la energía de perseguirme con ofensas sobre mi peso, escondido en el anonimato. Les digo la verdad... no me importa esa persona, pero sí me importan las personas que hoy están con problemas de autoestima y se sienten acosadas por fantasmas en su cabeza", detalló.

La hija del ex futbolista Ramón Ángel María Hicks confesó haber sufrido en el pasado a causa de los estándares de belleza.

"Cuando era adolescente a escondidas de mi mamá tomaba pastillas para adelgazar e intentaba vomitar todo lo que comía", reveló, aclarando que practicaba deportes asiduamente con el afán de "ser ñembo perfecta".

Meli destacó la importancia de su madre en el proceso, agradeciéndole por haberla cuidado y acompañado: "Tuve tanta suerte que mi mamá siempre estuvo atenta a nosotras que no pasó a mayores, y hoy podemos matarnos de la risa con mis hermanas. Pero lo que me llama la atención es que aunque mi super mamá pudo con la situación (no me dejaba ni ir al baño sola), mucho tiempo seguí sintiéndome gorda".

La dueña de una de las voces más dulces de nuestro país admitió que por una u otra razón siempre tuvo la suerte de sobresalir en lo que hacía, pero que para ella "nada era suficiente; buenas notas, medallas...".

Sin embargo, con el correr de los años esa sensación dio paso a una muy distinta. La artista dice sentirse actualmente "más mujer que nunca. Mi cuerpo está bastante lejos de la perfección pero me siento tan plena, no siento que cargo con la presión de los estereotipos de la sociedad en mi hombro. Aprendí a amarme plenamente, a ser agradecida por lo que logro y a entender que siempre se puede mejorar", celebró.

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Unas horas antes de contar su historia, en un primer posteo, Melissa se despachó escribiendo:
“No es gordura, es exceso de gostosura. Me dijeron que estoy gorda y la verdad no me ofende, la palabra gorda no es una ofensa es una característica física solamente y me da risa cuando alguien me la dice como con cierto desprecio. Porque esa gente es imbécil y ser imbécil no es una característica física, es un defecto del cerebro. Y bueno... lo gordo se quita, lo descerebrado NO!”
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