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"LA EMOCIÓN DE UNA CITA"

Imperdible escrito del maestro Luis Szarán

El director de orquesta salió de su casa por primera vez en 36 días y expresó con mucha emoción por qué lo hizo y qué sintió.
Szaran

"La emoción de una cita" es el título que el maestro Luis Szarán eligió para un escrito que ronda los 500 likes y ya fue compartido por 50 personas.

En él, el reconocido músico relata el motivo que lo llevó a salir de su casa por primera vez desde que el gobierno decretó la cuarentena.

"Después de 36 días sin salir de casa (ni siquiera a la vereda) acordé una cita importante y decidí romper la cuarentena", inicia el texto del artista.

"Me levanté temprano, emocionado como si fuera el primer encuentro de amor. Me puse la mejor ropa que tenía y salí. Ni siquiera desayuné. Eran apenas 6 cuadras hasta el lugar del encuentro así que fui caminando. Temblaba de emoción. Me sentía un adolescente, fuera de tiempo y mi corazón me apuraba, lo que ya no es bueno para mi edad. Me aseguré de no tener nadie al lado, llevé una mascarilla de alta seguridad y por las dudas una gorra que tapaba casi todo el resto de la cara para que no me reconocieran. Caminé lo más lento que podía, como nunca lo había hecho en mi vida para alargar la aburrida mañana y levantar más temperatura y turbación hasta el momento acordado. Logré las 6 cuadras en 25 minutos. Llegué y me quedé un buen rato frente a la antigua casa, para respiraciones profundas y regular mi presión. Subí la escalera con lentitud wagneriana y al llegar al último peldaño me quebré y comencé a llorar de emoción; esas 6 cuadras me enseñaron lo que era la libertad, la belleza de la vida, sumadas a las caricias del sol de este extraño abril. Me saqué la gorra para usar como pantalla, para respirar un poco y concretar la cita, cuyo acuerdo me dejó sin dormir toda la noche. Una vez relajado escucho desde atrás una voz que me dice: "Maestro no llore, no va a doler". Cumplida la ceremonia salí, esta vez más rápido, de regreso con mi vacuna de la Influenza, disfrutando de esas 6 cuadras que me esperaban, sin preocuparme de lo que pensaría sobre mí la inocente y paciente enfermera", finalizó emocionado.