DURA HISTORIA

Malena Guinzburg: "Mis viejos sufrieron mucho mi obesidad porque no sabían cómo manejarlo"

La humorista abrió su corazón y contó en tevé la lucha que tuvo de pequeña para vencer la obesidad. El video.

Malena Guinzburg confesó hoy al aire en "Morfi, todos a la mesa", Telefe, su dura historia de vida en relación a las dietas a las que se sometió desde muy pequeña.

"De esto sé porque pasé por todo esto. De chica me pusieron a dieta, con miles de estrategias. Con nutricionistas más o menos exigentes. La verdad es que yo estuve internada en una clínica para adelgazar a los 12 años. Realmente tengo experiencia en este tema. Mi tendencia siempre fue a engordar, pero claramente tenía una adicción a la comida, a los kioscos. Y por un lado me cargaban o discriminaban por ser gorda y también, cuando estaba a dieta, me cargaban por llevarme una manzana en vez de un alfajor", comentó la actriz.


Y comentó: "Mis viejos sufrieron mucho mi obesidad porque no sabían cómo manejarlo, porque yo me enojaba. Vengo de una familia donde la comida siempre fue un tema. Un día comíamos como bestias, pero mi viejo decía que al día siguiente comiéramos fruta, ¡y obvio que al día siguiente no se comía fruta! Con mi vieja también. Cuando me enojaba me daban lo que quería comer y también, como gorda, comía mucho a escondidas. ¿Cómo pueden enfrentarlo los padres? Porque a veces me mandaban a médicos y otras se daban por vencidos, después a otros médicos...".


La hija de Jorge Guinzburg reveló además: "Cuando era chica yo tenía un circuito de kioscos porque me daba vergüenza volver al mismo kiosco, donde ya había comprado golosinas. Si me daban plata, yo me la guardaba para eso. Me pongo en el lugar de mis papás y me pregunto cómo hacer".

Y cerró con una fuerte anécdota familiar: "Una vez me llevaron a un nutricionista con mi hermana, porque mi hermana también tenía sobrepeso pero ella después adelgazó, como yo, pero tardé más tiempo. El médico nos comparaba, decía que mi hermana bajaba medio kilo más que yo. ¡Sentía una frustración! Me acuerdo de llorar y el consuelo era comer".