jueves, 10 de abril de 2014
primicias

Valeria Mazza declaró en Uruguay por los negocios inmobiliarios

Mazza testificó ayer en el juzgado civil 13º Turno a raíz de una denuncia contra el desarrollo inmobiliario Selenza, en Manantiales, por presunta violación de normas ambientales.

 staban Valeria Mazza y su marido, Alejandro Gravier, reunidos con abogados y el gerente de Marketing de Selenza, Eduardo Valles. Este encuentro se podía ver desde el fondo de la recepción del hotel, donde una escalera conduce al recinto rodeado de vidrios oscuros, a través de los cuales se destacaba la inconfundible cabellera platinada de la modelo. Si bien Mazza no se estaba hospedando allí, usaron este sitio para reunirse pues queda a dos cuadras del juzgado donde una hora más tarde testificaría la esposa del empresario Alejadro Gravier.

En esa reunión, se podía ver a Mazza sentada y concentrada pero también se la vio gesticulando con ímpetu. Recibieron algo de beber y, luego, los participantes del encuentro empezaron a entrar y salir del cuarto revelando nerviosismo. Uno de ellos pidió la edición del día de El País y la llevó a la reunión.

Pocos minutos después de las dos de la tarde, Mazza subió a un auto negro y se dirigió al juzgado. A las 14:14 entró y, al notar que la prensa la perseguía, saludó con una sonrisa antes de subirse al ascensor: "¿Cómo están? ¿Vienen a acompañarme?", dijo con la sonrisa amplia que la caracteriza.

Su simpatía reflejó una actitud descontracturada, al igual que su vestimenta casual. Lucía un jean claro, con una camisa marfil, zapatos en punta beige con pedrería en diferentes tonos de ese color y un montgomery camel, acompañado con una cartera de cuero grueso violeta, uñas rojas y caravanas de brillantes.

Mazza entró a la audiencia de la que saldría una hora más tarde. Pero mientras que ella estaba adentro, Valles minimizó la implicación de la modelo en el proyecto. Según enfatizó, ella no sabe nada con respecto al emprendimiento, sino que se limita a su tarea profesional. "Ella es solo la imagen publicitaria del proyecto", afirmó.

Las declaraciones de la top fueron en la misma línea. "Yo he venido aquí como testigo, mi participación en el proyecto es simplemente como imagen", dijo sonriente con unas gafas oscuras redondas de carey.

"Respondí lo que sabía, lo que no sabía no lo pude responder", precisó destacando que no tiene nada que ver con el emprendimiento.

"Mirá cuánta gente", dijo la modelo relajada al observar la tribuna que se había armado en el balcón del piso de arriba. Más de una decena de personas sacaba fotos desde allí.

"Yo he venido aquí como testigo de este juicio que hacen algunos vecinos, no digamos los vecinos, porque son unos pocos, que parece que les molesta el emprendimiento porque les tapa un poco la vista o algo por el estilo. He venido aquí como testigo", insistió.

Con respecto a las preguntas que le hicieron en la audiencia, la modelo se rió: "No sé, un montón de cosas de las que no tengo ni idea, porque no estoy involucrada en el proyecto; con lo cual, lo único que puedo contestar es que me encantó hacer las fotos para Selenza, que el fotógrafo lo elegí yo, la maquilladora también, que es un buen emprendimiento y me voy a casa", declaró mostrándose, una vez más, ajena a este emprendimiento, del que también aseguró que su esposo no forma parte.

La modelo explicó que vino a Uruguay a testificar porque hacerlo desde Buenos Aires llevaría mucho tiempo.

"Me dijeron que esto aparentemente está terminando y querían que viniera".

Con respecto a la denuncia de que el emprendimiento contamina, Mazza dijo que ella no está en condiciones de evaluarlo en lo absoluto.

"Supongo que la empresa piensa que no lo hace, por eso es que el proyecto nunca se paró, sigue adelante, ya se han entregado departamentos, se están por entregar más y los que viven allí están felices", expresó y agregó: "Me parece que la gente de la zona está feliz y es muy bueno para Punta del Este".

En cuanto al daño que este juicio le pudiera ocasionar a su imagen, Mazza adelantó que puede que realice una acción legal en respuesta. "Es completamente injusto que cuando uno es un personaje público te usen para este tema y que después todo quede en la nada, porque entonces cualquiera puede decir cualquier cosa. A mí me gustaría obviamente que quienes dijeron cosas que no eran ciertas sobre mi persona, tuvieran represalias", advirtió. Explicó que una de esas mentiras fue que "todos pensaron" que estaba involucrada en el proyecto y que vino a "atestiguar, no a declarar" como indagada, ya que insistió: "No soy parte del proyecto".

Uno de los abogados de la parte demandante, Mauricio Fioroni, explicó que su planteo tiene que ver con la protección del ordenamiento territorial de Manantiales a raíz de que la comunidad "se sorprendió por un proyecto que viola gran parte de la normativa y que distorsiona el funcionamiento normal del balneario". (Diario El País, Uruguay)