miércoles, 29 de abril de 2015
primicias

Se quedó con las ganas de estar en el “Bailando 2015” pero encontró otra forma de vivir

Tras sufrir mucho en el plano sentimental, esta famosa buscó refugio en una curiosa actividad. Los detalles.   

María Eugenia Ritó se puso de novia a fines del 2014 con el productor teatral Andrés Parodi y al poco tiempo se separó.
La rubia reveló en Intrusos que él no fue sincero y eso la hizo enojar. "Creo que no se dio cuenta con quién estaba saliendo", comentó.
“Me re decepcionó, me jugó sucio. Era la primera vez que presentaba a alguien en público, de manera formal. No me valoró y por eso, se terminó", señalaba en el programa de Jorge Rial.
Al parecer, Parodi le habría ocultado un encuentro con otra señorita: "Si a un mes de estar saliendo, me empieza a ocultar cosas... vamos mal. Si yo no veía la foto, él no decía nada... pero bueno, ya está", decía Ritó.
Por otro lado, la vedette aún se reúne casi a diario con la abogada Ana Roselfeld para terminar de cerrar su divorcio con Marcelo Salinas, de quien se separó el año pasado en medio de un escándalo.
"Hoy me reúno con mi abogada. Lo único que espero es tener novedades importantes de mi divorcio. Sólo falta la separación de bienes. Espero que no se estire más", comentó en su cuenta de Twitter.
Pero Ritó no se rinde y trata de salir adelante y, pese a que también se quedó con las ganas de estar en el “Bailando 2015”, encontró otra forma de vivir. ¿A qué se dedica? Toma cinco veces por semana clases de Kangoo. Son como patines, pero en vez de ruedas tienen un sistema de amortiguación diseñado para rebotar que reduce el impacto de los saltos hasta en un 80%.