lunes, 10 de octubre de 2016
Daniel Vila

Se conocieron los rostros de las personas que ingresaron y causaron daños en la propiedad de Daniel Vila

El empresario trata de ubicar a través de Twitter a las personas que violaron su propiedad.

Desde ayer circula en redes sociales un video que en primera instancia resulta llamativo.

Enfundado en la típica indumentaria de quienes hacen enduro, un grupo de motociclistas desde el anonimato formulan una denuncia que dejando de lado los términos agraviantes, resuelta falsa e infundada.

En esa denuncia se refieren a una obra que desarrolla Dalvian S.A. empresa vinculada a nuestro grupo y a Daniel Vila, presidente de Grupo América S.A. propietario de Puesto San Isidro.

Es justamente en el este lugar donde se asienta el domicilio particular de Daniel Vila y adonde además se tomaron las imágenes referidas. No se puede dejar de mencionar que los autores del vídeo irrumpieron en una propiedad privada y una vez que sean individualizados, se formularán las denuncias correspondientes.

Maliciosamente estos intrusos hacen referencia a la calidad pública de dicha propiedad, lo cual es absolutamente falso.

En el video en cuestión se menciona un río, algo inexistente. Aquel que conozca el lugar o preste mínima atención a las imágenes, advertirá que se trata del paraje llamado Arroyo San Isidro, cuyo cauce permanece seco salvo en época de fuertes tormentas. El agua de vertientes que se junta en la zona de la cascada, de no ser encauzada artificialmente, se filtraría a escasa distancia debido a las características del suelo y se perdería.

Pretenden señalar los anónimos denunciantes que descubrieron una obra oculta, siendo que la misma ha sido recientemente inspeccionada por el Departamento General de Irrigación, , tal como se ve en el facsímil del acta:

Tal como se desprende de la inspección llevada a cabo el día 28 de septiembre del corriente, en el lugar sólo se ha realizado un desvío del cauce provisorio que se recupera a los 100 metros, para poder ejecutar los trabajos. Asimismo las autoridades de la DGI constataron que tampoco se obstaculiza el curso del agua en el reservorio, la cual tienen libre escurrimiento.

El objetivo de esta obra, lejos de perjudicar a "los mendocinos" como maliciosamente intentan instalar estos motociclistas, consiste en mejorar el sistema de captación, conducción y distribución del agua que nace en las vertientes de la zona y cae por la cascada, con lo que se evitan filtrados y la pérdida de tan valioso recurso cuando escurre libremente. De esta forma se aprovechará el 100% del agua en beneficio de todos los propietarios cercanos en dicha zona.

Durante muchos años se mantuvo una polémica sobre el carácter de esas aguas, tema que ha sido resuelto de común acuerdo con la DGI y su implementación se encuentra en curso.

Correctamente la DGI solicitó la formalización administrativa con la presentación de planos, los que si bien fueron exhibidos en ocasión de la inspección realizada -tal como se desprende del acta mencionada- corresponde sean incorporados en el expediente.

Cabe mencionar que jamás ha sido impedida la visita a los terrenos de nuestra propiedad a aquellos que lo han solicitado. Miles de mendocinos han disfrutado los terrenos privados que pertenecen a Dalvian S.A. ó a Daniel Vila, realizando caminatas, paseos ecuestres e incluso ingresando en diferentes tipos de rodados.

Pero la intrusión de algunos dañinos enduristas es permanente. Sin la intención de generalizar -porque los hay respetuosos y preocupados por el cuidado del medio ambiente- muchos de ellos en sus incursiones en propiedad ajena estropean la naturaleza, tanto la flora como la fauna y -vaya paradoja- contaminan el agua con la basura que arrojan y con los combustibles y aceites que derraman, la misma agua por la que tanta preocupación dicen demostrar. Además, en más de una ocasión se han provocado graves incendios, por supuesto también anónimamente.

También hay que decir que a lo largo de estos años han causado daños intencionales en nuestra propiedad privada. Han destruido alambrados, portones, sistemas de seguridad, llegando incluso al robo dentro de una vivienda. En los casos en que han podido ser identificados los autores hemos formulado las denuncias penales correspondientes.

Todo esto ha sido soportado paciente y silenciosamente. A partir de la fecha extremaremos las medidas de seguridad para intentar impedir que tanto los desmanes como el daño ambiental continue en los terrenos de nuestra propiedad.

La prepotencia, la mentira y la difamación que demuestra el vídeo publicado en un portal, no se compadece con la realidad que hemos descripto. Confundir lo público con lo privado es un grave error. Mentir sobre una obra que tiende a potenciar un recurso natural escaso, como es el agua, haciendo aparecer a quienes la llevan adelante a su costo como delincuentes, constituye una infamia. Haber soportado pacientemente durante décadas la intromisión de terceros en la propia casa, es un hecho que deberemos remediar, sobre todo cuando a cambio de la hospitalidad se recibe rencor.

Finalmente no podemos dejar de referirnos a los medios que se han hecho eco de todo esto, magnificando una información falsa. Pero no es la primera vez que utilizan sus páginas reales o virtuales para resolver enconos personales y disputas comerciales. Apelando a la difamación, aprovechándose de falsos denunciólogos.

¿Será que a los Terranova les resulta familiar que les intrusen sus hogares?

A nosotros no...

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