miércoles, 13 de agosto de 2014
internacionales

Robin Williams y los problemas económicos que tuvo que enfrentar

Dos divorcios le restaron más de US$ 30 millones y su rancho en Napa Valley sigue a la venta por un valor similar. La ayuda vendría de su regreso a la TV con The Crazy Ones, serie que fue cancelada.

En 2013, Robin Williams hacía su triunfal regreso a la televisión con la serie The Crazy Ones, trabajo que hizo recordar sus mejores tiempos en la pantalla chica de la mano de Mork & Mindy en los años 80.

"La idea de tener un trabajo estable es atractivo. Tengo otras dos opciones: ir por el camino del stand-up, o hacer películas pequeñas, independientes que trabajan casi a escala", declaró a Parade magazine en septiembre del año pasado. "Las películas son buenas, pero muchas veces ni siquiera tienen distribución. Hay cuentas que pagar. Mi vida se ha reducido, en el buen sentido. Estoy vendiendo el rancho en Napa. Simplemente no puede tenerlo más", agregó.

Según Daily Mail, se trataba del rancho ubicado en Napa Valley y que en ese entonces vendía a US$ 35 millones y que hasta abril seguía a la venta por US$ 29,9 millones, explicó el medio.

Según el actor, sus problemas radicaban principalmente en sus divorcios, primero con Valerie Velardi en 1988 y luego con Marsha Garces en 2008.

"Bueno, no todo. Perdí suficiente. El divorcio es caro", señaló cuando fue consultado por Parade si había perdido todo su dinero en las separaciones.

En el mismo tema, el actor señaló que era necesario hacer películas como Patch Adams pues "pagaban las cuentas. A veces hay que hacer una película para ganar dinero".

Por ello, la serie The Crazy Ones parecía la opción para mejorar sus finanzas. Tras un exitoso capítulo de estreno, que convocó a 15,6 millones de espectadores, la audiencia declinó hasta que CBS decidió cancelarla.

"Robin cayó en una profunda depresión. Él se sintió avergonzado y humillado de que el espectáculo fuera un fracaso. Fue muy duro de aceptar para Robin. Allí estaba él, con unos sesenta años, y obligado a tomar un papel en la televisión por el dinero. No es donde él pensaba estar en este momento de su vida", señaló un cercano al medio Radar online.

Según el mismo medio, también había pesar en Williams de regresar a la pantalla grande con la secuela de Papá por siempre (1993), que comenzaría su rodaje en 2015. "También hubo frustración en Robin al tener que tomar la televisión y papeles en películas que no quería tomar, pero tuvo que hacerlo para pagar cheques".

Las fuentes aseguran que eso lo condujo a rehabilitación en el Centro de Tratamiento de la Adicción Hazeldon en Minnesota en julio pasado.

Las recientes informaciones reveladas por las autoridades de California señalaron que el actor estaba en tratamiento contra la depresión al momento de su muerte, ocurrida este lunes y que conmocionó al mundo.