viernes, 24 de junio de 2011
primicias

Revelan las posibles causas de la muerte de Rodrigo a once años del fatal accidente

Según una fuente policial, la muerte de del cantante cuartetero, Rodrigo Bueno, fue por la adrenalina que le provocó no poder medir sus movimiento y las distancias en el accidente. Pasaron once años de aquella madrugada del 24 de junio de 2000 cuando los medios se hicieron eco de la noticia que por aquellos años nadie quería escuchar: murió en un accidente automovilístico El Potro Rodrigo.

Con sólo 27 años, un éxito arrollador, docenas de show por fin de semana y el símbolo de una época de la música tropical con el cuarteto a la cabeza, fallecía Rodrigo Bueno, luego de haber tocado en un boliche de la ciudad de City Bell, en La Plata.

El Diario Crónica volvió a indagar sobre el porqué de la muerte de aquella noche y una fuente policial apunta a la adrenalina, esa droga natural que genera el cuerpo, como agente silencioso de la trágica muerte del músico.

Estar arriba del escenario al ritmo que él tenía era imposible de aguantar para cualquier ser humano, pero cuando un artista tiene el ritmo de presentaciones que llevaba Rodrigo, la adrenalina que genera el cuerpo comienza a ser una ‘droga natural’, que si no se logra eliminar por medio de la orina puede llegar a ser fatal, generando palpitaciones, exceso de fuerza, pérdida de la noción de la distancia y el sentido, señaló una fuente policial, once años después de haber echado por la borda interminables hipótesis, entre ellas, la de un posible asesinato por encargo que daba como responsable al dueño de aquella recordada camioneta Blazer que conducía el empresario Alfredo Pesquera.

Esa noche (Alfredo) Pesquera estaba adelante de Rodrigo, pero la adrenalina que tenía encima le hizo perder noción de la distancia, ‘peinando’ el freno y dando el volantazo que lo hizo subir contra la pared divisora generando el posterior vuelco, explicó la fuente consultada.

Si Rodrigo hubiese ido al baño cuando finalizó el show de aquella noche, posiblemente sus reflejos no hubiesen estado debilitados, agregó.

Recordemos que el 23 de junio de 2000, Rodrigo Bueno fue a la grabación del programa de televisión La Biblia y el calefón, y luego se fue a cenar junto con su representante (José Luis Gozalo), sus músicos, su pequeño hijo Ramiro y la madre de éste (Patricia Pacheco) en El Corralón, allí es donde se encuentra con el hijo del fallecido Alberto Olmedo (Fernando), al cual invita a su recital en City Bell en la disco Escándalo.

Aquel recital fue grabado por el programa de televisión El rayo, siendo el notero Nacho Goano quien había participado también en la grabación del programa La Biblia y el calefón. Luego del recital, Rodrigo se dirigió a Buenos Aires por la Autopista Buenos Aires-La Plata, pero antes hubo una charla, casi premonitoria, con su representante, José Luis Gozalo, que le dijo: Ro, ¿Por qué no lo dejás manejar a Claudito? (uno de los integrantes de la banda). El Potro respondió tranquilo: No. Voy manejando yo. Quedate tranquilo, que está todo bien.

El Potro se encontraba conduciendo su Ford Explorer roja, en la cual viajaban su pequeño hijo Ramiro, la madre de éste y Fernando Olmedo, cuando se produce el accidente, aún hoy es poco claro, en el cual se vio involucrado Alfredo Pesquera (quien luego iría a juicio y sería declarado inocente por la justicia).

El otro involucrado en el accidente fue el cantante, que salió expulsado del rodado y golpeó su cara contra el pavimento que le provocó la muerte. La otra víctima fatal del hecho fue Fernando Olmedo. Los demás acompañantes sobrevivieron.

El accidente ocurrió el 24 de junio en Berazategui, a las 3.20 de la madrugada. Coincidentemente, Rodrigo murió en la misma fecha que el cantante de tangos Carlos Gardel.

Once años después, se han editado varios álbumes, algunos fueron simples recopilaciones mientras que otros publicaban material inédito del cantante cordobés. A su velorio concurrieron miles de personas y muchísimos famosos, destacándose entre ellos Diego Maradona y Susana Giménez.