viernes, 30 de diciembre de 2011
primicias

Punta del Este: Tinelli dirigió el primer “picadito” del verano

El conductor del Trece hizo de árbitro en el primer partido que se disputó en su casa de Punta del Este, en la zona de La Boyita.

A cuatro días de haber llegado a Punta del Este, Marcelo Tinelli organizó el primer picadito de la temporada en su casa de La Boyita.

Él no jugó ya que ofició de juez, bajo la mirada atenta de su pareja, Sol Calabró.

El miércoles por la tarde comenzó el movimiento en la cancha de fútbol que el conductor argentino tiene en su casa esteña.

Del otro lado de los altos arbustos, en la playa, una decena de paparazzis argentinos esperaban desde la mañana que el conductor “se dejara ver”.

Recién sobre las 18:30 un hombre con remera blanca, pantalón beige y handy en mano se acercó al malón de fotógrafos que, impacientes, comenzaron a avanzar por los arbustos para retratar al conductor.

El guardia de seguridad, con amabilidad, pero enfático, dio las instrucciones. “Muchachos, ahora van a jugar los niños, no saquen fotos, ¿ok? Marcelo no quiere. Después juegan los grandes y ahí sí van a poder pasar, ¿está claro?”, advirtió, ante la visible molestia de algunos paparazzis, que llevaban horas en el lugar.

“Otros años él baja a la playa, se deja ver un rato... y nosotros hacemos nuestro trabajo. Es como un acuerdo no hablado, pero siempre funcionó igual. Esta vez la cosa está rara. Nos taparon la entrada con unos arbustos y hace diez horas que estamos acá y no aparece”, comentó con desgano uno de los fotorreporteros.

Mientras, en la cancha, los niños (en su mayoría hijos de los amigos del conductor) jugaban ante la atenta mirada de Tinelli, que silbato en mano hizo de árbitro.

Con humor y una sonrisa soportó las quejas de los pequeños, a las que en muchas ocasiones respondía con un chiste. Minutos antes de terminar el "preliminar" de los chicos, sobre las 19:30, varios de los invitados se aprontaban al costado de la cancha, con poco calentamiento y mucha charla.

Entre ellos, formaron parte del plantel Alejandro Gravier (empresario y marido de Valeria Mazza) y amigos personales del conductor como los empresarios del sector gastronómico argentino, Pablo y Federico Lo Ré.

En la platea, siguió el partido, entre charla y charla, el empresario y amigo personal de Tinelli, Federico Ribero, a quien a mitad de año le diagnosticaron cáncer, y con quien el conductor comparte sus vacaciones año a año. La única presencia femenina que hubo fuera de la cancha fue la pareja de Tinelli, Sol Calabró.

Con el partido del miércoles Tinelli inauguró la temporada de "picaditos" en Punta del Este, aunque esta vez la estrella televisiva no fue de la partida. Entre los paparazzis, y casi a modo de pasatiempo, comenzaron a especular sobre su ausencia en cancha, desde un dolor en la rodilla hasta un golpe en el pie.

Cuando los equipos "de los grandes" ya estaban para entrar, en los reporteros gráficos volvió la excitación: acomodaron sus cámaras y avanzaron en busca de mejor posición. Esta vez, el freno vino del propio conductor, que estaba a apenas 100 metros y vio la movida.

"¿Qué hacen? No, chicos, acá fotos no. Me están rompiendo todas las plantas. Saquen allá si quieren", dijo molesto y señaló una zona donde, gráficamente, era inviable conseguir una buena foto suya. Entre amagues de "mudarse" los fotógrafos retrocedieron unos espacios, pero en cuanto Tinelli giró, volvieron a su trabajo.

Todos esperaban el momento en que Tinelli y Calabró se besaran. Sin embargo, estuvieron todo el tiempo separados.

En el césped de la cancha (que está en estado impecable) eran siete contra siete. De un lado el equipo azul, y del otro el rojo, en el que siempre juega Tinelli. Esta vez, en el rol de juez, el conductor argentino fue quien "caldeó" el partido, ya que luego de estar empatados a dos, cobró dos faltas dudosas a favor del equipo rojo, que terminaron, ambas, en goles.

Finalmente, y como casi siempre ocurre, el equipo de Tinelli volvió a ganar, esta vez por 5 a 2. El conductor suele organizar "picaditos" con frecuencia (cada tres o cuatro días) donde invita a sus amigos y se despacha con un buen asado.

El verano pasado, una de las grandes convocatorias que logró Tinelli fue la presencia en campo de su amigo y ex jugador de fútbol, Diego Armando Maradona, a mediados de enero. Estas vacaciones, tiene la ilusión de que pueda estar en su campo de juego Lionel Messi. Si bien la invitación fue cursada, todavía no está confirmado que el encuentro se dé.

Otra de las ilusiones que tiene Tinelli, aunque menos probable porque llegará a Punta del Este de paso, es compartir un rato en su chacra con el Dj francés David Guetta, que el martes 3 de enero se presentará en el Jagüel.

Tinelli llegó a Punta el sábado 24 al mediodía, apenas dos días después del último programa de Showmatch. Arribó al aeropuerto esteño en un avión privado y acompañado de su novia Sol Calabró, sus hijas Micaela y Candelaria, y sus amigos Hernán de Laurente y Federico Ribero, quienes llegaron acompañados de sus familias.

Los hijos más pequeños de Tinelli, Juana y Francisco, se quedaron en Buenos Aires para pasar la Navidad con su madre, Paula Robles.

Ayer el conductor dejó, por fin, contentos a los paparazzis (que otra vez habían montado una guardia desde la mañana) porque cumplió con el acuerdo no hablado: bajó a la playa con Sol Calabró, le pasó bronceador y se mostraron sonrientes y acaramelados para el retrato que será portada de las revistas argentinas la próxima semana. (Informe especial de Diario El País de Uruguay).