viernes, 23 de enero de 2015
agradecida

Ornella Pugliese habló sobre su accidente: "¡Estoy tan feliz de estar viva!"

Entrevistada por revista Caras y en pleno festejo por su cumpleaños número 30, la hija de la esteticista Sandra Dillon habló sobre el terrible suceso en el que casi pierde la vida.

Ornella Pugliese, la hija de Sandra Dillon, dialogó para la revista Caras y dio detalles de su accidente. La chica, que acaba de cumplir 30 años, contó cómo sigue su recuperación. 
“Ahora vivo el día a día, con internación domiciliaria, tomando medicamentos, tengo el brazo izquierdo vendado con dos heridas. Además, una bota Walker en la pierna y ando en silla de ruedas. El médico de la columna me dijo que podré caminar dentro de seis meses, así que me faltan cuatro. Es una eternidad. Venía un kinesiólogo a casa y ahora empiezo la rehabilitación en un centro especializado”, explica la joven.
Y agregó: “Tuve mucho miedo de morirme. Después de la caída no sentía las piernas, no me podía levantar del piso. Era tanto el shock que todavía preguntaba dónde estaban los que habían entrado al centro de estética”.
Sandra Dillon, que estaba presente durante la charla, interrumpió la entrevista: “Si vos ves desde la altura que cayó mi hija… Sin duda que recibió una gran ayuda de Dios. Te digo que me siento llena de gratitud, ahora cada día me levanto feliz, dejé de estar preocupada por pavadas, a veces me pregunto qué estaría haciendo si el final hubiera sido trágico (se quiebra, irrumpe en un fuerte llanto). No sabés la tristeza y la desesperación que sentí en los momentos más críticos, fue de terror. Al Pirovano le estoy tan agradecida, lo llamo ‘El Palacio de la Salud’, desde las enfermeras, hasta los doctores, a todos les agradezco tanto. También a mis amigas y clientes famosos, vino a visitarla Celina Rucci, Coco Silly (muy amigo de Ornella), Luciana Salazar… Todos ofrecieron lo que yo necesitara. Estuve sin trabajar, así que me apoyaron tanto afectiva como económicamente. Me transformé en mamá y enfermera de mi hija. No me moví de su lado ni un día, siempre dándole energía”, completa.
“Todavía no asimilo tanto lo que me pasó. Obviamente que es un festejo cumplir años, si bien aún estoy mucho tiempo en cama y ando con la silla de ruedas, ¡estoy tan feliz de estar viva! Uno de los deseos, cuando apagué las velitas, fue recuperarme pronto y otro es volver a caminar lo antes posible. ¡Quiero caminar ya! Recuperar la independencia para bañarme e ir al baño. Tengo muchas ganas de retomar mis prácticas de yoga, andar en bici, meterme a la pile, ir a trabajar, actuar en alguna obra de teatro, volver a mi vida normal”, concluyó Ornella.