jueves, 21 de mayo de 2015
Como Moria, pero rubia

Nadia Terazzolo aprendió rápido las reglas mediáticas: “Se quisieron colgar de mis lolas”

La primera expulsada de la casa de “Gran Hermano 2015” se refirió a su primera semana en el mundo exterior. Su historia de vida, las acusaciones de ciertas personas y cómo continuará su vida con su pareja de 50 años.

El miércoles pasado, Nadia Terazzolo fue la primera expulsada de la casa de “Gran Hermano 2015”, luego de quedar nominada por el voto de sus compañeros, junto a Francisco Delgado, el hombre allegado a Gisela Bernal y Barby Silenzi.
La nacida en Carlos Casares extrañaba mucho a su hijo Valentino y quiso abandonar el reality por su propia voluntad. Afuera la esperaron decenas de flashes para apreciar su belleza indiscutible.
Ya en el mundo exterior, la bella rubia hizo una nota con revista Paparazzi, donde detalló sus últimos días antes de entrar a la casa más famosa: “La primera noche en el hotel no vi televisión, porque quise disfrutar todo el tiempo con mi hijo Valentino. El reencuentro fue una sensación única”.
Su historia de vida era muy dura: su novio, cuando ella tenía 19 años, le hizo abortar al bebé que iban a tener juntos. “Por este tema hice mucha terapia, diez años y sigo. Es una cicatriz que no se cura y con todo esto se volvió a abrir. Al que era el padre de ese hijo lo he cruzado, pero no tenemos diálogo, era un corredor de autos”, sostuvo.
“Como dice Moria Casán, se quisieron colgar de mis lolas. La mujer que salió a hablar y a tratarme de amante hace tiempo que tiene problemas conmigo. Aprovechó la situación porque es la ex de Walter, mi actual pareja. Vivimos situaciones, la mina no está en sus cabales, no piensa en el hijo que tiene en común. Se ha dicho hasta que estuve con un juez de mi pueblo y que me regaló una casa. Nada que ver”, manifestó después la oriunda de Carlos Casares.
Para cerrar, confesó: “Lo estuvimos intentando y en diciembre hicimos un tratamiento por decisión de los dos. No sé si estoy enamorada, pero sentía la necesidad de volver a ser mamá. No estoy enamorada, lo quiero muchísimo. Hace un tiempo lo operaron por un problema de próstata y al verlo en una camilla me di cuenta de lo importante que es para mí. Él es más grande, tiene 50 años. Me dicen que estoy por interés, pero no, Walter es un gran pilar para mí”.