martes, 02 de febrero de 2016
Hermosa como siempre

Marcela Kloosterboer reveló el nombre de su bebé que nacerá en marzo

La actriz posó para la revista Gente y contó en exclusiva su secreto mejor guardado. 

Casada desde 2014 con el ex rugbier y también músico Fernando Sielig (33), la actriz –que trabaja desde los doce años y puede presumir de no haber tenido un solo escándalo– roza el espíritu hippie, aunque sea muy estructurada en los pasos que va dando. “Soy muy relajada. Por ejemplo, el tema del cuarto lo fuimos postergando. Fer me dice: ‘Vamos viendo’. Por suerte, ninguno de los dos se trepa por las paredes”, dice ella, que relaciona esa actitud con lo bien que se sintió en todo el embarazo.
No es que no haya tenido miedos, pero le saca lustre al relax. A pesar de ser una madre primeriza revolucionada hormonalmente, reflexiona: “Puedo llegar a llorar como loca por una pavada o amplificar algo con Fernando, pero soy de las que se dan cuenta que mejor es irme a dormir”. Esto último la pone en el lugar de la mujer perfecta. Cualquier hombre se sentiría aliviado con una sola de las frases que le dice ella a su marido: “No me hagas caso. Mañana se me pasa”. Y lo expresa con voz dulce, llevándose a un costado todo el cabello, que cae sobre un solo hombro.

Fernando le cocina alguno de sus platos vegetarianos favoritos, como “sándwich de verduras grilladas con guacamole”, mientras ella lee alguna de las páginas de El país bajo mi piel, de Gioconda Belli, siguiendo con una de sus manos sobre la panza los movimientos de Juana. Bien cerca del sillón donde está recostada Marcela, descansa la guitarra con la que el futuro papá le tocará temas de Pearl Jam. Por allí andan sus perros Moro y Oliva, siempre listos para comer y escaparse, una de las travesuras más repetidas. “Dejé un poco de hacer salidas, como cuando iba al teatro todas las semanas. Priorizamos nuestro tiempo juntos. Creo que es un lindo momento para conectarse”, dice la también empresaria de Klooster’s, su marca de calzado, carteras y accesorios de cuero sintético.
La noticia la confirmaron recién cuando se cumplieron los noventa días. ¿Y el segundo silencio? El nombre de la pequeña era un misterio... hasta ahora.
–¿Cómo se va a llamar la niña?
–Juana. Un nombre que nos gusta a los dos: es simple y personal.
Revista Gente