miércoles, 01 de febrero de 2017
CÓMO SER "EL HIJO DE..."

Los hijos más grandes de Tinelli hablan juntos por primera vez del "peso del apellido"

Francisco, Candelaria y Micaela hablaron juntos sobre las dificultades que conlleva ser los hijos de Marcelo Tinelli. Sus reveladoras declaraciones, acá.

Micaela de 28 años, Candelaria de 26 años y Francisco Tinelli de 18 años, los tres hijos mayores de Marcelo Tinelli, brindaron una entrevista íntima a una revista en la que hablaron de todo.

Los hijos del conductor abrieron su corazón en una entrevista a Gente y hablaron de qué es ser hijos de uno de los personajes más famosos del país. Además, admitieron los prejuicios que padecen y cuál es el mote más pesado que les toca cargar:

"El de frívolos, o el de mantenidos. Sabemos que, por más independientes que seamos, el mote de 'hijo de' es de por vida. Es verdad que muchas puertas pueden abrirse más rápido, pero ahí es cuando debemos demostrar el mérito. Por ahí ser un Tinelli te coloca en la mira. Te exige perfección en todo lo que hagas. Con el tiempo entendés que la popularidad es un juego que hay que aprender a jugar. Por eso es tan reconfortante cuando alguien nos conoce y se da cuenta de que cada uno de nosotros realmente tiene sus proyectos. Y mal no nos va", contó Micaela.
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"Muchos deben creer que ser hijo de un famoso es despertarse con un tipo abanicándote y dos daiquiris... Y no. También la sufrimos. Tal vez yo soy la más castigada. Loquísimo. Me corto el flequillo y es noticia. 'Otra vez la tatuada'. Cuando me tildan de 'rara' me sale la calentona. Es una mirada tan básica... Pero tengo esperanza en la evolución. De mí que digan lo que quieran, estoy segura de qué quiero y qué soy. Ya ni contesto las críticas. Y no porque me haga mal, sino para no engancharme, porque soy "mecha corta', la más fácil de enojar. En fin. Al que critique mi camino, le presto mis zapatos", reflexionó Candelaria.

Mientras que en el plano personal, remarcaron cómo influye eso a la hora de conquistar y relacionarse con otros: "Nos ha pasado mucho eso de ser mirados desde lejos, como tanteados, hasta que logran romper la barrera del prejuicio", señaló Micaela.

"El apellido cohíbe...", admitió Francisco par luego dar paso a Cande: "Hay miedo. Pero últimamente, a la hora de avanzar -y no lo digo en términos de desigualdad-, la mujer está más hombre, y el hombre más mina".