miércoles, 26 de agosto de 2015
Nueva denuncia

La historia de la mujer de San Luis que fue víctima del Gigoló y tuvo un hijo con él

Raquel fue víctima, hace ya cuatro años, del personaje mediático del momento, el gigoló Javier Bazterrica. Los detalles.

Raquel, una joven fotógrafa que vive en San Luis, fue víctima, hace ya cuatro años, del personaje mediático del momento, el gigoló Javier Bazterrica.
La historia de Raquel, quien por aquel entonces vivía en Buenos Aires, donde estudiaba y trabajaba, tiene comienzos muy similares a las de las mujeres que han salido en la televisión, pero un final muy particular, ya que Raquel quedó embarazada y tuvo un hijo con Bazterrica.
Violencia verbal, física y psicológica fue lo que predominó en la relación de Raquel y el “gigoló”, quien visitó San Luis para poder concretar una estafa y quedarse con el auto de la familia de la joven.
En una entrevista con La Gaceta Digital donde se preserva la intimidad del hijo de Raquel, el apellido de la joven y del menor, la víctima proporcionó al medio gran cantidad de imágenes que verifican su historia, de las cuáles solo se difundieron aquellas en las que el mediático estafador puede verse en San Luis, más concretamente en la localidad de Potrero de los Funes.
“Un año antes de conocernos personalmente veníamos hablando, hablando, hablando con el perfil de Máximo Mc. Fussx. Primero empezamos hablando por Facebook, nos hablamos y nos encontramos en un boliche donde el laburaba de bartender. Da la casualidad que él me decía que era socio del dueño. Eran un boliche de Palermo y yo estaba viviendo en Villa del Parque porque estaba estudiando. En ese momento no tenía donde caerse muerto, entonces iba parasitándose en diferentes lugares”, contó Raquel.
“Yo lo conocí en marzo y en junio ya iba y prácticamente vivía ahí en mi departamento, hasta octubre que quedé embarazada. El quería a toda costa irse a vivir antes, pero yo no, olvidate. Aparte yo no estaba nunca. Al principio lo veía los fines de semana o alguna noche en ese bar, pero después me dijo que le estaban arreglando el departamento y se instaló. Supuestamente laburaba. Como yo no estaba en todo el día porque trabajaba y estudiaba, ¿cómo sabía yo si era cierto lo que me decía? Supuestamente de día era contador y trabajaba en la bolsa”, siguió relatando.
Hasta que “un día dejo unos papeles arriba de la mesa y decía “Bazterrica”. Lo veo y él me dice, “bueno, te tengo que explicar algo”. Me dijo que se había cambiado el nombre porque era de una familia conocida, pero que el nombre Máximo Mc. Fussx existía de verdad. Uno está enamorado y quiere creer, pero ahora me doy cuenta que era cualquiera”.
“Al principio era todo color de rosas, re lindo y simpático. Era servicial, atento, te daba todo. Después reflotaba la locura de él, como por ejemplo cuando hacía cuestionamientos de por qué no conocía a su familia. Encima él quería formar una familia. Yo le digo, ¿cómo me proponés formar una familia si ni siquiera conozco a tu familia? Con eso eran los tirones e idas y vueltas. Al último digo “se acabó” y justo estaba embarazada. Otro día cayó a casa con 80 mil pesos. Le pregunté, “¿de dónde la sacaste?”, pero no me podía responder nada claro. La tuvo un día y le dije que se le llevara. Entonces se fue con la plata. Ahí empecé a tener un poco de miedo porque no sabía de dónde venía esa plata. Podía ser de droga o de cualquier cosa. Y yo ahí ya estaba embarazada”, siguió.

Con respectó a cómo reaccionó cuando le dijo que estaba embarazada, señaló: “Reaccionó mal, me dijo que no era el momento, que las cosas estaban mal. Se dio vuelta todo y ya se quería ir de mi casa. Que cada uno sigua su vida por su lado y que él se iba a hacer cargo, supuestamente. Pero a todo esto, nunca se fue. Yo lo eché. Tuvimos una discusión y me rompió todo el departamento. Se había ido por tres días y volvió re mal, borracho, y no se lo acepté. Y ahí fueron las discusiones. Me agarró de los brazos, casi me pega una piña, que dio en la pared, pero iba para mí. Entonces me fui yo, porque si seguía ahí me iba a pegar o me mataba”.
“Después de una semana, que le dije “yo no voy a volver si vos estás”, me manda un mensaje en que me dice que se fue, y yo voy y con amigo cambiamos la cerradura. Y después el hijo de puta quiso volver. El portero lo vio, quiso entrar y no pudo entrar. Entonces se agarró mucha bronca y me amenazaba.  Por eso me volví a San Luis, porque el tipo me arruinó la existencia. No era el tipo que creí que era. Al final era un violento, que tomaba. Había días que no venía, pasaba 3 días y volvía borracho. Ahí debe haber estado con otras mujeres y drogándose además”, destacó.
Sobre si lo volvió a ver después durante el embarazo, dijo: “Vino cuando tenía tres meses de embarazo y aprovechó para robarme unas cosas de oro que tenía. Quería arreglar las cosas, pero yo le dije que no. Se fue y durante el embarazo nos seguimos escribiendo. Yo no sabía nada de las estafas que hoy en día se saben. Y él me decía, “yo ya estoy con una vida nueva, así que por favor no me molestes. A mi hijo lo voy a querer, pero no me voy a hacer cargo”.
“Y yo después ni le dije cuándo iba a tener al bebé, porque él me dijo que estaba con otra mujer y que estaba muy feliz”, añadió.
Por último, manifestó: “Atrás de todo esto hay un psicópata. A las demás las estafó, pero a mí lo que me hizo fue una estafa moral, con violencia psicológica, violencia física y verbal. A mí me hacía siempre sentir la peor. Hoy en día, que tanto se habla de la violencia de género, con este tipo la Justicia no hace nada. Yo cuando quise hacer la denuncia en la policía no me la quisieron tomar porque no tenía pruebas. Por eso tuve que ir a un abogado para que haga una presentación. Como Adriana Mendoza lo tomó como una estafa, quedó como que es un estafador, pero no es solo eso. Lo tomaron como algo humorístico y eso es lo que más me duele. Cuando esto explotó en los medios me quedé paralizada. Esta situación es una porquería. Yo no quiero que siga arruinando la vida de familias y de niños que crecen sin su papá. Pero bueno, por lo menos se le vio la cara y saben qué es lo que es. La que quiera estar con él, sabrá con quien se está metiendo”.