viernes, 21 de agosto de 2015
acorralado

Javier Bazterrica, El Gigoló, vuelve a Tribunales dos años después de ser denunciado

Es el gigoló que en 2013 estafó a una joven rosarina y ahora se hizo conocido en el país por engañar a una productora porteña.

El "gigoló" Javier Bazterrica dejó esperando a las cámaras de televisión y a los periodistas que ayer lo esperaban apostados en casi todos los accesos a los Tribunales de Rosario. El supuesto estafador iba a presentarse para declarar en una causa en la que tiene pedido de captura desde el año 2013, cuando La Capital dio a conocer la historia de una joven estudiante de derecho de esta ciudad a la que le sacó 80 mil pesos bajo engaños. Pero según anunciaron sus abogados locales, la movida se postergó para hoy a la espera de que el juzgado averigüe sus antecedentes. En caso de no tener otras anotaciones penales en esta jurisdicción todo indica que recuperará la libertad después de declarar y, a lo sumo, a cambio delpago de una fianza o la obligación de presentarse periódicamente ante el tribunal que investiga el caso.

"La jueza necesita recabar los antecedentes porque antes de su declaración vamos a presentar un pedido de libertad que tendrá que analizar", dijo el abogado Paul Krupnik, su defensor en los estrados locales junto con su socio José Nanni, con quienes Bazterrica estuvo reunido ayer (ver foto) ultimando detalles de su paso por Tribunales.

Por eso Bazterrica postergó su presentación mientras la jueza de Instrucción Nº 8, Delia Paleari, busca esos informes y requiere a los profesionales otros resguardos como la constitución de un domicilio legal de Bazterrica en Rosario y otro de su residencia en Buenos Aires.

La figura del Casanova se popularizó en los últimos días cuando la productora de espectáculos porteña Adriana Mendoza, responsable junto a su hermano Flavio del musical Stravaganza, denunció al aire que había sido engañada por Bazterrica. La mujer tuvo con él una breve relación de pareja y lo acusó de haberla defraudado en 5 mil dólares que supuestamente iba a invertir en un plazo fijo.

En 2013.PUNCTUATION_SPACEEn ese marco, la historia reflotó una causa que el hombre tenía radicada en la Justicia rosarina desde que en agosto de 2013 fue denunciado por Fernanda V., una joven estudiante de Derecho de la UCA que actualmente trabaja en la Justicia local y que relató sus peripecias en una nota que La Capital publicó el 3 de agosto de aquel año.

La joven denunció entonces que estaba en Madrid realizando un curso cuando conoció por Facebook a Bazterrica, quien se presentó como un jugador de polo que vivía gran parte del tiempo entre Londres y Dubai, que era propietario de campos, descendiente de una importante familia porteña, contador y agente bursátil. Entonces iniciaron una relación de pareja y él comenzó a vivir con ella y su familia en un departamento de Paraguay al 400. La pareja ya tenía hasta fecha para el casamiento cuando, según la joven, él se quedó con 80 mil pesos de una operación inmobiliaria que había realizado su abuela. Luego, dijo ella, él la llamó y la amenazó con "matar a toda su familia si se seguía metiendo con él".

Por esa denuncia se abrió una causa por lesiones y amenazas en el juzgado Correccional 6 en la que Bazterrica alcanzó a prestar declaración y lo dejaron ir con la condición de presentarse al día siguiente. Pero el muchacho tomó un remís hasta Buenos Aires (el chofer sostiene que no le pagó el viaje de 1.530 pesos) y no regresó jamás. Por eso tenía un pedido de captura vigente que lo obligó a abandonar el programa de Chiche Gelblung el miércoles a la mañana, cuando le informaron que la Justicia rosarina había reflotado su captura.

Estafa y amenazas. Esa causa luego pasó al juzgado de Instrucción para la investigación del delito de estafa, una figura más grave por la que Bazterrica, si se presenta, deberá declarar hoy. Además, le reprocharán la figura de amenazas coactivas. El fiscal que interviene es Guillermo Corbella.

Una fuente de la causa indicó que se advierten en el accionar de Bazterrica ciertos elementos propios del delito de estafa, como el abuso de confianza, la simulación y la apariencia de bienes. Al parecer, el muchacho accedió al dinero mediante dos desapoderamientos y porque había conseguido una llave de la caja donde estaba guardada la plata.

Paul Krupnik, en cambio, evaluó que se trata de un delito de difícil prueba siendo que "es una cuestión ceñida al marco de una relación sentimental y amorosa. Nuestro cliente dice que nunca se quedó con plata ajena y si una persona se siente defraudada en su moral ese aspecto no es justiciable. Es una cuestión de difícil prueba porque debe despejarse si la denuncia no tiene origen en el despecho".

Si la compulsa de antecedentes no arroja que Bazterrica posea condena firme, todo indica que podrá recuperar la libertad a cambio de una fianza y la obligación de presentarse periódicamente a firmar en el juzgado, donde lo esperan hoy a primera hora.
La Capital