martes, 07 de julio de 2015
Tras la pesadilla

El peor momento de Vicky Xipolitakis: “Quiero ver al Papa para que perdone mis pecados”

La griega no la está pasando bien: recluida en una habitación del hotel Madero, fue a una Basílica a pedir perdón por sus actos en la cabina del avión donde los pilotos la hicieron despegar la nave.

Victoria Xipolitakis siempre fue un personaje simpático pero la actualidad no le juega una buena pasada y por ello se recluyó en la habitación de un reconocido hotel de Puerto Madero.
El video donde aparece en la cabina junto a dos pilotos que la dejan despegar el avión fue furor en los medios nacionales y las consecuencias no tardaron en llegar: Aerolíneas Argentinas despidió a los comandantes y ella fue juzgada con dureza por el periodismo.
En charla con revista Caras, salió de su cueva hotelera y dijo: “Nunca imaginé causar tanto daño. Asumo que todo lo que sucedió es culpa mía. Estoy muy arrepentida. Pero yo no tengo maldad. No me gusta lastimar a nadie. Ni fue mi intención hacerlo. Simplemente me fui a Rosario como lo vengo haciendo desde hace un tiempo a visitar a un amigo”, relató.


“Siempre viajo por Aerolíneas Argentinas porque me encanta y me tratan re bien. Me pagué el pasaje en una agencia de viajes que me los tramita y tenía el asiento número 8. El servicio que me dieron siempre es increíble. Me llevan al VIP y luego en una camionetita hasta el avión en el que me cambiaron el asiento por el N°4. Fui la primera en embarcar”, agregó Vicky.
Los pilotos se me acercaron, se hicieron fotos conmigo y me invitaron a viajar con ellos en la cabina. Charlamos y me dijeron que despegara el avión. En ese momento me dio un poquito de miedo. Me pareció peligroso porque yo sé que los momentos críticos de un vuelo son el despegue y el aterrizaje; el resto va con piloto automático”, sostuvo la griega.

Pasaron muchas cosas adentro de esa cabina por eso a mí me gustaría que aparezca la caja negra para que se sepa toda la verdad. Yo nunca grabé con mala intención. Mi vida es como un reality; yo grabo todo lo que vivo y lo twiteo. Si alguien me hubiera dicho que no se podía grabar, no lo hubiera hecho. Pero ellos hasta me dijeron que lo podía twitear”, cerró Victoria, muy angustiada por la situación. Las fotos son una muestra de ello…