viernes, 22 de mayo de 2015
Dio su mirada

Dura respuesta del dueño de Mercado Libre ante el allanamiento sufrido por su empresa

Marcos Galperín es el fundador de la plataforma de ventas más conocida del país y realizó un posteo para referirse la reventa de entradas para diferentes espectáculos, a raíz de lo que pasó con los tickets en River vs. Cruzeiro.

Pan y Circo...Sobre todo, Circo!
Para los ingresos de MercadoLibre Argentina, la venta de entradas de espectáculos es insignificante ya que representa menos del 0.5% del volumen de transacciones en el país. Para los ingresos de MercadoLibre en el resto de América Latina el porcentaje es aún menor.
Pero no quiero dejar de expresar mi opinión acerca del show mediático de principios de esta semana a causa de la reventa de entradas del partido River vs Cruzeiro en la plataforma y el allanamiento a las oficinas de desarrollo de tecnología de MercadoLibre en Buenos Aires, desde donde desarrollamos software de punta para pagos y comercio electrónico en todo el Continente.
En la mayoría de las provincias de Argentina, la reventa de entradas es legal aunque en algunas existen ciertas restricciones, como por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, donde la reventa con ánimo de lucro es una contravención.
No caben dudas que la forma más eficiente de comprar, vender y revender entradas para espectáculos es por internet. La venta por Internet evita las filas interminables que muchas veces producen disturbios, incomodidades e ineficiencias y que terminan beneficiando a los más pudientes que pueden pagarle a terceros para que haga la fila por ellos. Las clases media y baja se terminan perjudicando ya que típicamente tienen que estar en su trabajo y no pueden estar horas y horas haciendo una fila ni pueden contratar a terceros para que la hagan por ellos.
La reventa de entradas existió y va a seguir existiendo siempre ya que el mercado de ventas de entradas es muy ineficiente. Siempre va a haber gente que está dispuesta a pagar más por una entrada que no tiene y hay gente que tiene entradas pero le asigna a éstas menos valor que el que otros están dispuestos a pagar por ellas. Durante la Copa del Mundo en Brasil, por ejemplo, (MercadoLivre Brasil es varias veces mayor que MercadoLibre Argentina) no se podían conseguir entradas en MercadoLibre para ningún partido ya que la reventa está prohibida por ley y la FIFA exigió una prohibición especial para la Copa del Mundo. Sin embargo, los que estuvieron en Brasil seguramente habrán visto, como lo pude ver yo, que la reventa “callejera” de entradas gozó de muy buena salud. Este tipo de reventa de entradas se produce en un contexto donde gana el más fuerte o el más malo o el que tiene mejores contactos. Además, no ofrece seguridad ni a los compradores ni a los vendedores.
Como sociedad, lo que deberíamos evaluar es cómo hacer para que la venta y reventa de entradas se haga de la mejor manera posible. A diferencia de la reventa “callejera”, la reventa por MercadoLibre (1) Paga impuestos: MercadoLibre retiene IVA e Ingresos Brutos a los vendedores (2) Ofrece seguridad a los compradores ya que además de poder evaluar la reputación de los vendedores, se paga a través de MercadoPago que garantiza la compra por 21 días (evitando los incentivos y la proliferación de entradas falsas). Además evita a los compradores correr el riesgo de que les roben el efectivo o las entradas en la calle (3) Ofrece seguridad a los vendedores que no arriesgan recibir billetes falsos ni ser robados en la calle (4) Ofrece información a las autoridades ya que registra los datos de los compradores, de los vendedores y de cada una de las transacciones para, por ejemplo, investigar cómo es posible que un vendedor tenga cientos o miles de entradas para revender si en teoría hay un límite de entradas que se le venden a cada persona.
Resumiendo, en momentos donde ciertos personajes son filmados e identificados agrediendo a jugadores y, una vez más, avergonzándonos -esta vez en vivo y en directo- frente al mundo, sería interesante investigar cómo esta gente viaja y se mueve junto al club, al plantel, a los entrenadores y a los dirigentes. Es acaso ésta la gente que recibe cientos de entradas gratis para luego poder vender y de esta forma financiarse? O tiene más sentido allanar, mediáticamente, las oficinas donde se produce tecnología de punta para el comercio electrónico en todo el continente con el pretexto de recibir información que de todas maneras, y rutinariamente, proveemos a las autoridades correspondientes?
¿Qué sistema de reventa de entradas preferimos? Aquel donde el más fuerte puede venderlas anónimamente o preferimos un sistema abierto y transparente, donde todas las transacciones quedan registradas, donde se tributan impuestos, donde los participantes tienen reputación y seguridad y donde el dinero ingresa al circuito bancario y oficial? La respuesta es obvia, pero lamentablemente, lo que va a suceder con el tema de las reventas de entradas en Argentina, no lo es.