martes, 15 de febrero de 2011
primicias

Por Pablo Layús: Los premios salomónicos

Los Premios Carlos se entregaron nuevamente bajo la órbita municipal. Hubo premios para todos y todos salieron contentos. La ausencia de Excitante le simplificó la tarea a los que reparten el premio con el sólo objetivo de quedar bien con todos.

Éste es para vos, a vos te toca este y aquel para ustedes, parecieran decir los jueces de los premios Carlos cuando son entregados. Algunos ex jueces comentan off the record que muchas veces han votado pero después no se entienden como ganaron algunos que no estaban considerados. Y muchos, de los que tienen que votar,  no llegan a entender como son las ternas.

En esta edición no hubo excepción. La silueta política del secretario privado del Intendente, Coco Carranza logro que su jefe quede bien con todos. Este año tuvo la ayuda extra del elenco de Excitante que decidió no participar y por ende simplificó las cosas.
 
Nadie discute que el Carlos de Oro no pueda ser para Cacho Buenaventura y El Negro Álvarez y que Florencia sea la mejo comediante, o Taxi, la mejor comedia. Pero pocos entienden rubros como Mejor cuerpo de baile en espectáculo humorístico o Mejor cuerpo de baile en Music Hall como si estos fueran muy distinto uno del otro.

Si te pones a repasar cada premio, te tomás de la cabeza y vas a encontrar que muchos de ellos no tenían competencia. Gladys Florimonte tal vez merecía más que los premios recibidos pero también se fue contenta por el reconocimiento que tuvo pese a que muchos la querían para el Oro.

Por eso, salvo Excitante, todos quedaron contentos. Los Mostros se llevaron varios premios como el mejor humorista Cacho Buenaventura, dos premios técnicos y el de Oro.

Florencia mejor comediante, escenografía en comedia, vestuario en comedia y Alejandro Müller como mejor actor de reparto.

En El Gran Show también había alegría. Fueron los más premiados (6 premios y 2 distinciones) pero se quedaron sin el oro.Todos se llevaron algo y todos se fueron contentos. Y por un tiempo se olvidaran del manejo político que se le hace a un premio que dejo de premiar hace tiempo lo mejor y opto por el que mejor le conviene al Intendente.

El Rey Salomón podrá dormir tranquilo. La Villa respira paz y todos dormirán felices con su Carlos 2011. O como dijo Rocío Marengo: No sirve ni para adornar mi casa.