viernes, 17 de febrero de 2017
politica

Milani quedó detenido luego de declarar por secuestros en la última dictadura

El ex jefe del Ejército se presentó a la declaración indagatoria, expuso largamente -sin responder preguntas- y presentó un escrito, tras lo cual quedó detenido. Se lo acusa de tres hechos de privación ilegal de la libertad y de tormentos.

El juez federal de La Rioja, Daniel Herrera Piedrabuena, tomó declaración indagatoria y dejó detenido este viernes al ex general del Ejército César Milani en el pabellón para imputados por crímenes de lesa humanidad de la Penitenciaria de La Rioja.

El magistrado consideró que el imputado intervino en la privación ilegitima de la libertad y los tormentos aplicados a dos hombres y a una mujer durante la última dictadura, cuando se desempeñaba como oficial del Batallón de Ingenieros de Construcción 141 de esa provincia.

Durante la audiencia, Milani declaró largamente y presentó un escrito de descargo, aunque por consejo de su abogado no aceptó preguntas de las partes. La fiscal federal Virginia Miguel Carmona y el fiscal general de Córdoba, Alberto Lozada, quienes venían insistiendo con el pedido para que Piedrabuena indagara al imputado, participaron de la audiencia.

En marzo de 2015, Lozada dictaminó que no había impedimentos para indagarlo y recordó que desde 2013 figuraba en la causa un informe de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad que "resulta ilustrativo de la existencia de suficiente prueba testimonial directa y documental que correctamente valorada sirve como fundamento suficiente de la imputación por la que deberían responder las personas señaladas como partícipes en los delitos denunciados".

El 7 de diciembre pasado la fiscal Miguel Carmona reiteró la solicitud, que tenía como antecedentes otros pedidos similares de julio de 2015 y de febrero de 2016 del fiscal ad hoc Luis Martínez.

Milani se enteró que quedaba detenido una vez que le leyeron los elementos probatorios que lo involucran en los hechos.

El ex general, que llegó a ser jefe del Ejército, se encuentra imputado por su presunta participación en los secuestros y las torturas de Ramón Alfredo Olivera y de su padre, Pedro Adán Olivera, en marzo de 1977 en la capital riojana, y por el secuestro y las torturas de Verónica Ligia Matta, una mujer que logró reconocerlo cuando la detenían ilegalmente en una noche de julio de 1976 y durante la tortura propinada a uno de sus compañeros de detención, gracias a que pudo observar por debajo de la venda con la que le habían cubierto los ojos.

La víctima lo identificó muchos años después, cuando el nombre de Milani se hizo público, y se acercó a denunciarlo en 2014 en la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.