miércoles, 04 de febrero de 2015
primicias

Oscar Ferreiro, el Stiusso de "Tiempo de Valientes"

Casi como una casualidad del destino, Damián Szifrón en su segunda película retrata la impunidad y el poder por sobre los presidentes de la cabeza de la SIDE. 

En 2005, Damián Szifrón, guionista y director de cine y televisión, retrata como nadie y con un tono de comedia cómo se manejaban los Servicios de Inteligencia en nuestro país. 
Parte desde la historia de un psicoanalista que debe realizar tareas comunitarias dentro de su actividad. La tarea que el juez le asigna es atender a un inspector de la Policía Federal anímicamente devastado por una severa crisis matrimonial.
Como parte de la investigación se topa con la cabeza de la SIDE que trabaja para sí mismo y hasta se lleva puesto a presidentes. 
Hoy la ficción planteada por Szifrón se choca con la realidad. El personaje que encarnó el desaparecido actor Oscar Ferreiro parece ser una copia fiel de Antonio Stiusso, hoy en el frente de la polémica por el audio que difundió Revista Noticia. 
La figura de Antonio Stiusso, el todopoderoso ex director de Contrainteligencia de la Secretaría de Inteligencia, la ex SIDE, acompañó como un fantasma la labor de Alberto Nisman en la causa AMIA.
Esa compañía le permitió al fiscal presentar extensos escritos, pero también constituyó suprincipal talón de Aquiles, porque no todo material de Inteligencia tiene validez probatoria en un proceso judicial. Algunos observadores consideran que la SIDE, que debería haber funcionado como auxiliar de la Justicia para investigar el peor atentado de la historia argentina, se convirtió, en los hechos, en el conductor de la pesquisa de la Unidad Fiscal AMIA, a cuyo frente Néstor Kirchner había nombrado a Nisman en 2004.
Al igual que a Nisman, la causa AMIA catapultó a Stiusso a la fama, y al igual que a Nisman, luego ocasionó o contribuyó a su caída. La causa le proporcionó al espía más y mejores contactos con el FBI, la CIA, el Mossad israelí y los servicios alemanes. Los WikiLeaks prueban que la línea de investigación promovida por Washington por medio de su embajada en Buenos Aires consistía en culpar a Irán. Era la línea que llevó adelante Stiusso y, por lo tanto, Nisman. Algunos cables de la embajada muestran al fiscal en una actitud de acatamiento a la voluntad de los norteamericanos.
El acuerdo firmado por el Gobierno con Irán representó un golpe para Stiusso y Nisman porque puso en duda lo actuado en la causa hasta entonces. Luego, el asesinato a manos de policías bonaerenses del agente Pedro Tomás "Lauchón" Viale, hombre de la máxima confianza de Stiusso, lo dejó herido. Al mismo tiempo, su enfrentamiento con Fernando Pocino, director de Reunión Interior y quizás el único jefe de la ex SIDE en el que confiaba Cristian Kirchner, parecía inclinarse en favor de Pocino. Finalmente, una inaudita entrevista que Stiusso concedió a Perfil marcó el punto final de su larga trayectoria en la secretaría, pero seguramente no en el mundo de la Inteligencia.
Cuando la Presidenta removió la cúpula de la ex SIDE, los observadores tildaron de cosmético el cambio si Stiusso seguía allí. Poco después fue removido. De ahí que algunos especulan que podría estar detrás de la grave acusación de Nisman a Cristina Kirchner.
También Nisman sabía que su suerte como fiscal de la causa AMIA llegaba a su fin sin el respaldo de Stiusso y con Juan Martín Mena como segundo de Oscar Parrilli en la ex SIDE. Mena es considerado un promotor del acuerdo con Irán. Tal vez por esa razón el fiscal apuró la denuncia basada en escuchas telefónicas, pero pronto comprobó que no recibía respaldo judicial ni el apoyo de la AMIA y la DAIA, y que el ex jefe de Interpol lo desmentía.