viernes, 15 de mayo de 2015
primicias

Nicolás fue vuelto a sancionar por Gran Hermano y Romina quiso adueñarse del castigo

El “Big” no dejó pasar la desmedida reacción que el participante tuvo el día de la fiesta, pero la rubia, fue al confesionario con un pedido muy especial.

La fiesta de Gran Hermano tuvo como común denominador los serios incidentes provocados por algunas actitudes fuera de lugar de los chicos.
El sábado pasado los chicos tuvieron una fiesta de cowboy, algunos bebieron un poco, entonces se hicieron bromas. A Nicolás le mojaron la cama, eso lo enojó mucho, entonces tomó una hielera y le arrojó los hielos a Romina.
Esta actitud no se castigó en el momento, pero al repetirlo en la gala se vio que fue un acto violento, llegándolo a considerar violencia de género.
Luego de analizar los hechos, se decidió que el boxeador merecía una sanción, por lo tanto se le comunicó que tendrá su segunda tarjeta amarilla. Al escuchar esta noticia, el santiagueño se alejó del grupo y se acostó.
Por su parte, Romina, sintiéndose culpable, fue al confesionario a intentar persuadir a Gran Hermano para modificar el direccionamiento de la sanción, cosa que es imposible.
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