miércoles, 31 de agosto de 2011
entrevistas

Moria Casán: La Mole no era funcional al programa, ya no es gracioso

El Diario del Espectáculo dialogó en exclusivo con Moria Casán acerca de la mediación con Carmen Barbieri ayer en Tribunales, el escándalo Alfano - Massera, su rol en el jurado de Bailando 2011 y sus posibles candidatos a ganar el certamen. Todos tienen una actitud facha porque soy hija de un militar y todos te preguntan con doble sentido. Para la gente, todo lo que sea gorra es asesino, disparó la diva.

Por Guido Albamonte - @guidoalbamonte - galbamonte@primiciasya.com

¿Cómo te fue la mediación de ayer con Carmen Barbieri?
Muy bien, acordamos no agredirnos con cosas que nos hagan daño a  nuestra moral, nuestra ética. Un acuerdo de paz. Por sugerencia mía, quedamos en que si alguna se pasa de la rosca, paga una multa de $100.000 que en mi caso va a ser donado a la Casa del Teatro.

¿Es cierto que al principio el clima estuvo tenso?
No, no. Carmen me preguntó si estaba nerviosa en un tono medio irónico y yo le contesté un chiste que quedó ahí. Después preferí estar en otro escritorio y en otra habitación para que no haya ningún cortocircuito. Íbamos a arreglar pero viste como somos las mujeres… La que había pedido la mediación era ella, así que era como la anfitriona.

¿Te juntarías a tomar un café con ella?
Sí, ningún problema, al contrario. La relación quedó buena.

Cambiando de tema, ¿qué opinás del escándalo de Alfano - Massera?
Mirá, yo me reservo el derecho de opinión en este caso, primero porque estuve afuera y estuve grabando. ¿Sabés qué pasa? Hay gente malintencionada al hacerme esta pregunta, no en tu caso. Todos tienen una actitud facha porque soy hija de un militar y todos te preguntan con doble sentido. Entonces, crea un ambiente desagradable. No por nada, yo estoy orgullosísima de ser hija de un militar, obviamente. La gente generaliza y generaliza mal. Entonces saquemos de los billetes las caras del General San Martín o del General Belgrano. O no cantemos la marcha peronista Perón, Perón, qué grande sos, mi General cuánto valés. Para la gente, todo lo que sea gorra es asesino. Es tan facho como pensar que todos los villeros pueden ser delincuentes. A Graciela la vi muy mal y me quise poner de su lado en el sentido de compasivo, la veía muy caída. Me parece que nadie tiene derecho a juzgar nada y si el tema se judicializó, los de afuera son de palo.

¿La ves recompuesta anímicamente?
Un poquito mejor, un poquito mejor. Igual está ahí muy cauta, porque ha sido muy golpeada.

Con respecto al Bailando 2011, ¿cómo ves la salida de La Mole Moli, el último campeón?
Bueno, ya no era funcional al programa. Imaginate que La Mole ya salió campeón el año pasado, ya no rinde, ya no es gracioso. Por más que sean carismáticos, cuando algo se agota, se agota. Se decidió por Farro, Coki, Iripino, Lemos y al teléfono Chaves y Mole, que fueron los que peor estuvieron. Todos tienen una adrenalina especial ese día.

¿Quiénes son tus favoritos para ganar el certamen?
Primero, el bailarín más excelso que hay es Piquín. Me parece fabuloso, pero me gustaría que estuviese con otra compañera y Noelia con un compañero chiquito como ella. Ahí pierde Piquín porque tiene que estar agachado, contracturado y no se puede lucir, aunque igual se luce porque es una bestia. A Noelia le tendrían que poner una persona de su altura, aunque no por discriminación, cero, sino por una razón orgánica de plasticidad. Si Piquín tiene que hacer una pirueta, no tiene la misma resistencia ni efectividad. Después, Cinthia Fernández con Gabriel Usandivaras me parecen fabulosos, me gustan muchísimo, son tal para cual. La chiquita se baila todo y Gabriel es un genio. Adabel también puede ser, baila muy bien. No, no, sacá a Adabel, aunque sea buena bailarina. Tito, que lo quieren mucho los chicos, es muy carismático. Rinaldi y Denise también, me hizo acordar mi novio. Esos son los posibles ganadores para mí. Los antihéroes, los inesperados, los que proponen otra cosa y no más de lo mismo. Los veo más posibles candidatos a los que están debutando en el certamen como Denise, Tito, Peter, Piquín.

¿Creés que otra vez la popularidad va a ganarle al virtuosismo?
Sí, totalmente, los que han ganado el certamen nunca han sido virtuosos, los virtuosos han sido eliminados. Siempre ganan los que son carismáticos. Los virtuosos llegan a la final o semifinal. Ahí está el real sentido del show, que funciona como escuela. La gente se pone del lado del que no sabe bailar, del antihéroe.

¿Hay cierta frialdad de los virtuosos con la llegada al público?
El virtuoso tiene las de ganar, sabe a dónde va, la gente sabe qué van a hacer. La escuela de baile es ver cómo prosperan, cómo están. La gente se pone de parte de ellos.

¿Qué pasa en esas reuniones tan particulares del Jurado antes de votar y en el corte?
En el corte, chusmeamos cosas del momento, cosas que no tienen nada que ver con el Bailando. Casi nunca tenemos tiempo porque viene Iudica a preguntarnos cosas y el corte termina siendo de 2 ó 3 minutos, mucho tiempo no tenemos. Y antes de votar, en general hay unanimidad, sin peleas, yo por ejemplo voy poniendo 1º, 2º y 3º de los que me gustaron. Casi siempre coincidimos. Con Pachano hablamos y coincidimos casi siempre, y vemos qué dicen nuestros compañeros. No hay mucha intriga ni suspicacias. Algunas veces nos cuesta trabajo, eh. A veces no coincidimos todos. Pero me llevo muy bien con los cuatro, no tengo ningún problema.