lunes, 19 de septiembre de 2016
Cris Morena

Michel Brown, de "Jugate conmigo", se transformó en una estrella internacional

El actor argentino que fue descubierto por Cris Morena hace 20 años encarna a un sicario en "Sr. Ávila", serie de HBO que es un éxito en todo el continente.

Michel Brown, el actor argentino que debutó con Cris Morena hace 20 años y enamoró a las adolescentes de todo el país con su rol en "Jugate conmigo", sigue viviendo un gran presente en países del Caribe, tras el enorme éxito que le reportó su trabajo en la novela "Pasión de gavilanes". Acá lo vemos en "Jugate".

Michel Brown en Jugate conmigo
Michel Brown en Jugate conmigo

Tras esa ficción, la cual fue un suceso en todos los países donde se emitió, incluido Argentina, trabajó sin parar en Colombia y España, tanto en culebrones como conduciendo programas de entretenimientos.

Michel también estuvo en "Chiquititas":
Michel Brown en Chiquititas
Desde hace algunos años está instalado en Colombia, donde se casó con la despampanante actriz Margarita Muñoz, oriunda del país cafetero.

Así fue que empezó a gestarse el papel que desde hace unos días lo tiene en boca de muchos. Es que su mujer había aparecido en la primera temporada de "Sr. Ávila", serie de HBO protagonizada por Tony Dalton y que en Argentina se ve los domingos, a las 21, por ese canal de cable.

El personaje que hacía Muñoz fue asesinado en una especie de malentendido al respecto de cuán lejos había que llegar para proteger el negocio. ¿Cuál es ese negocio? La muerte: Ávila es un sicario que, de día atiende una funeraria y de noche mata gente por encargo.

En su tercera temporada, el show, cuyos guionistas son los argentinos Walter y Marcelo Slavich, desarrolló un arco que tuvo un importante desenlace el domingo pasado: el misterioso Molina, sicario jubilado al que el señor Ávila buscó hasta por debajo de las piedras, está vivo y es encarnado por Michel Brown.

Para darse una idea de lo popular que es el show en México, basta con decir que allí tiene más rating que Game of Thrones.

En el país azteca, muy cerca de la casa de Frida Khalo, Diario Uno dialogó con el rubio de ojos claros que ya no puede caminar por las calles de ninguna ciudad latina sin que le pidan selfies.

–¿Qué significa para tu carrera este papel? Porque te aleja bastante del rol de galán de telenovelas...
–La oportunidad de trabajar en HBO me hace feliz porque es estar en uno de los lugares donde mejor calidad se maneja en cuanto a producción. La serie tiene un gran elenco y es de gran factura. Sr. Ávila pertenece a este género híbrido que surgió hace poco y que es la teleserie: un mix entre telenovela y serie, donde a veces a uno le dan el tiempo de que el personaje crezca. Eso, para un actor es genial. Me tocó un gran personaje y además puedo trabajar con Tony (Dalton), que es muy amigo mío desde hace años. Existe la chance de que haya otra temporada y avance cada vez más el juego entre los dos.

–Venías rechazando papeles en novelas a favor de otros roles televisivos. ¿Buscabas algo como esto?
–Estoy en un momento de mi carrera y de mi vida en el que quiero un poco más. Ir más allá. Hace unos seis años empecé a buscar otros personajes que significaran un reto y no algo tan fácil. Es algo que gozo mucho más. Elegí ese camino y, por suerte, llegó esta oportunidad.

–¿Te preparó Margarita para el ambiente en el set y en la serie?
–Bueno, a ella la mató Ávila así que yo ahora vengo a vengar a mi mujer (risas). Ella me habló mucho del trabajo de Fer Rovzar, el director, y me dijo que ojalá algún día me tocara trabajar con él.

–Encarnás a un asesino despiadado, ¿cómo te preparaste?
–No pude investigar nada porque me ofrecieron el papel hace 15 días, hice una prueba y todo sucedió muy rápido. Es la primera vez que trabajo en una serie donde no hay una psicología del personaje sino que directamente buscamos la verdad del personaje en los ensayos. Es un proceso raro, pero que me ha encantado porque no te llena de información y la actuación es más orgánica. Terminás creando en base a lo que hay en el guión. No es un personaje fácil, no lo sacás de taquito.

–¿Por qué?
–Porque a Molina, al principio, lo ves como un bonito, un noble, un tipo dedicado a su familia, aunque sea un asesino, pero ese mismo amor lo usa para matar, engañar. Es exactamente igual de despiadado para matar que para amar. Asesina a alguien, pero se toma su tiempo, le da todo.

–¿Y responde a algo su carácter?
–Creo que siente placer al ver dolor, entonces estira al máximo el dolor del otro para sentir más placer.

–Llegó a las series latinas la tendencia yankee de que los héroes le cedan el lugar a los villanos...
–Sí. Hace un par de años creció el lugar de los antagonistas y los antihéroes. Tiene que ver también con el crecimiento del narcotráfico, los malos ganaron ese espacio y no había otra manera de contar esas historias. La serie de Pablo Escobar o Sr. Ávila hablan un poco de estos personajes que manejan los hilos, no sabemos los nombres pero sí que tienen poder. Y la ficción juega con ese morbo de saber que somos marionetas de estos personajes. También es interesante que las mujeres antagónicas ganaron lugar de protagonistas en la televisión. La reina del sur o La viuda negra son ejemplos.

–¿Creés que el público se pueda identificar con tu personaje?
–¡Espero que no! (Risas)

–Has aprendido a la perfección el español neutro, ¿volverías a hacer de argentino o te lo han propuesto?
–Este año (por el 2015) filmé una comedia en México, llamada Nosotros los nobles, e hicimos una remake para Colombia y otra para Argentina. Volví a hacer de argentino después de 18 años y me costó horrores. Ya no sueno como argentino, tuve que volver a ver cine argentino, traté de volver a encontrar mi acento. Tenía terror porque temía no hacerlo bien. Nunca había hecho comedia, también lo disfruté. Según el director, salió bien. Pero no sé cómo quedó. Interpreto a un argentino déspota, insoportable, prepotente. Había de dónde inspirarse (risas). Es como una especie de Ricardo Darín en Nueve reinas pero con un bronceado de cama solar y vestido como Federico Luppi en los '90, con pañuelos de seda.

Fuente: Diario Uno
Entrevista realizada por Selva Florencia Manzur - Enviada Especial a México.

Dejanos tu comentario