jueves, 14 de abril de 2016
primicias

María del Mar: "Si tenés hambre, yo me corto un dedo y te lo vas a comer"

La ex mujer del comediante pasó por Intrusos y revivió los tensos momentos que pasó mientras Alé atravesaba por un brote psicótico. Un relato escalofriante.

Este jueves, en Intrusos, el aire en el estudio del piso de América podía cortarse con una gillete mientras María del Mar revivía el momento en el que Matías Alé atravesaba su brote psicótico.
Con Matías en mal estado, un amigo de la pareja fue hasta la farmacia para comprar el medicamento que calmaría al actor. La idea de María era apaciguar a su ex para poder trasladarlo a una clínica. Pero, cuando el muchacho llegó con la medicación-relata la modelo- el comediante no lo dejó ingresar a la casa argumentando que quien estaba del otro lado de la puerta, era el Diablo.
 María trata de convencer a Matías diciéndole que sólo era su amigo que había salido a comprar comida. "Si tenés hambre, yo me corto un dedo y te lo vas a comer".
Luego de eso, la madre del María del Mar distrajo a logrando, de esa manera, que María pudiera salir al pasillo. Pero la estratagema no funcionó. Alé se dio cuenta y salió tras la que entonces era su mujer. La escena finaliza con Matías tomando del cuello a María y a su madre, hasta que llegó la policía.
"Pasó un rato, salieron vecinos y nadie hizo nada. Y eso que nosotros gritamos", dijo frente a Jorge Rial. Cuando las fuerzas de seguridad arribaron la tarea no fue fácil: "La policía no lo podía agarrar, no me soltaba".
Y siguió: "Yo me escapé del departamento como pude, salí corriendo, pido el ascensor, pero no llega y cuando miro para atrás veo que viene corriendo mi mamá y él la sigue. No llegamos a subirnos al ascensor, quedamos ahí en el pasillo y él nos tenía agarradas del cuello, él arriba nuestro y nosotras tiradas en el piso".
"Después pasan unos minutos y ahí es cuando se abre el ascensor y veo muchos policías y gritos. Él no me soltaba y a mí me sacó una mujer policía. Él nos tenía agarradas del cuello. La policía cuenta la agresión, pero yo no podía denunciarlo", agregó.
"Él empezó hablando con Dios, después Dios era su papá directo y él después era Dios. Todo se iba potenciando. El diablo podía ser cualquiera", completó.