lunes, 11 de mayo de 2015
primicias

Manuela Viale, ante todo sincera: “Mi apellido me facilitó muchas cosas”

La nieta menos mediática de Mirtha Legrand protagonizó una producción de fotos y dejó varias declaraciones interesantes sobre la fama, sus costumbres y cómo vive.

En una nota para la revista Gente, Manuela Viale se refirió al peso de su apellido y las facilidades que se le presentaron al ser la nieta de Mirtha Legrand.
La joven de 23 años es la hermana de Juanita y Nacho, actriz y productor televisivo respectivamente. El cuarto hermano es Matías, muy poco popular, al igual que Manu.
Hija de Ignacio Viale del Carril y Mariana Virasoro, la “China” (como la llama su entorno) fue sincera consigo misma al declarar: “Mi familia es como cualquier otra. Pero ser Viale me facilitó mucho las cosas, me abrió las puertas en muchos lados. No me costó entrar en la televisión”.
Sin embargo, su primer trabajo fue en la RAI. “Es verdad. Eso me lo gané por mérito propio. Ese casting lo conseguí porque trabajaba en Multitalent y me llamaron para hacer un casting para Tierra rebelde, una miniserie italiana que se filmó en el Uruguay. Buscaban una india. Hice la prueba, les gusté y me invitaron a viajar para conocer al director. Parece que tengo cara de Pocahontas”, ironizó.
¿Cómo se lleva con Juanita? “Tenemos la mejor onda, pero para trabajar no nos damos consejos. Me encantaría trabajar con mis hermanos, porque son todos muy talentosos. Además, tenemos que ver con el mundo artístico: Nacho es productor, Juana, actriz, y Matías toca la batería”, relató.
Su personalidad: “Cuando me enojo, soy tozuda y te hago la cruz. También caprichosa: si quiero algo, no paro hasta conseguirlo. Ahora, si te quiero, soy la mejor mujer del planeta”.
Por último se refirió a la manera que tienen los hombres hoy en día de seducir a una mujer. “Hoy en día no saben conquistar ni chamuyar. Se acercan de una forma obvia, prepotente. Yo soy muy arisca. Cuando estoy de novia, no le doy chance a nadie. Si me gusta alguien y estoy soltera, me dejo llevar por el cruce de miradas y la conversación que podemos entablar. Nunca me tocó chamuyarme a ningún hombre. Siempre me gustó que vengan a conquistarme”, cerró.

Dejanos tu comentario