domingo, 04 de diciembre de 2011
musica

Maná hizo vibrar el estadio de Vélez

"Son el mejor público del mundo, los amamos cabrones", vociferó Fher Olivera ante 40 mil personas en el Amalfitani y resumió así una noche de verdadera conexión con el público, hits y lo nuevo de la banda mexicana.

La banda mexicana Maná deslumbró a las más de 40.000 personas que colmaron el estadio porteño de Vélez Sarsfield con un recital de gran despliegue escenográfico y tecnológico, en el cual tocaron todos sus clásicos y los nuevos éxitos.

Maná se presentará esta noche de domingo en el mismo escenario, y luego proseguirá con la etapa argentina de la gira que lleva el nombre del último disco, Drama y Luz, por Rosario (el 8), Córdoba (el 10) y Corrientes (el 13).

Los nacidos en Guadalajara apabullaron y emocionaron al público, conformado en su mayoría por jóvenes, pero también por parejas y familias, y pagaron con creces el inexplicable retraso de 20 minutos que tuvo el inicio del show, programado anoche para las 21.30.

Señalado como el mejor show latino del 2011, Maná derrochó talento sobre el escenario y al frente de una puesta que incluyó dos pantallas gigantes de leds (que impactaron a la gente por su nitidez), seis torres de sonido y un gran despliegue de luces.

Fher Olvera (cantante) y Alex González (batería), los líderes de Maná, demostraron su calidad como showmans y manejaron los tiempos y climas del recital, además de cautivar al público y hacerlo sentir como protagonista del espectáculo.

"Lluvia de corazón", primer corte de su último trabajo, abrió el recital que se extendió por dos horas y media, al cual le siguió el primer clásico de la banda que hizo saltar y cantar al público: "Oye mi amor".

"Han pasado 4 años de nuestra última vez en Buenos Aires y la verdad es que ya los extrañábamos un chingo", fue el saludo de Fher Olvera, a lo que agregó: "Les aseguro que la vamos a pasar de puta madre", arrancando alaridos de los fans.

"De pies a cabeza" y El espejo, fueron la antesala de Vuela libre paloma, tema que Fher le escribió a su madre fallecida a la que describió como "una mujer guerrera. Fue padre y madre a la vez. Se la escribí a ella y para todos los que están aquí y han perdido un ser amado.

Rayando el sol, Bendita tu luz, "Amor Clandestino", Mariposa traicionera, "Latinoamérica" (mientras en las pantallas se alternaban todas las banderas latinoamericanas con partes de la canción) y "Corazón espinado" le dieron continuidad al show. "Me vale", tema en el cual invitaron a escena a Lucas De Len, guitarrista surgido de un concurso musical que Maná realiza en cada lugar donde toca para promover nuevos talentos locales, cerró la primera parte del prolijo y colorido espectáculo.

Un sensacional e impactante solo de batería de Alex ôEl Animalô Gonzlez sobre una plataforma levadiza y giratoria, que duró unos siete minutos y solo interrumpió para tomarse una cerveza que sacó de adentro de uno de los tambores, sirvieron de descanso para el resto del grupo.

Las luces se apagaron y llegó la sorpresa para la gente ubicada en el campo, entre las plateas y la popular, ya que Fher y Sergio Vallín (guitarras) aparecieron en un escenario más pequeño e hicieron un popurrí de canciones como "Te lloré todo un río", "Cachito", "Se me olvidó otra vez" y "Eres mi religión".

Inmediatamente se sumaron Alex y Juan Calleros (bajo), tras lo cual Fher eligió a una chica del público y a manera de serenata le cantó Si no te hubieras ido, canción de Marco Antonio Solís, y Vivir sin aire.

De regreso al escenario principal y ya marcando el camino de la despedida, sonaron Como te deseo, Déjame entrar y Clavado en un bar, con Fher agitando un bastón con las banderas de Argentina y México, para terminar envuelto en una enseña celeste y blanca.

Son el mejor público del mundo. El más apasionado. Los amamos cabrones", disparó Fher antes de Labios compartidos y En el muelle de San Blas, los bises le bajaron definitivamente la cortina a un espectáculo que seguir maravillando a los argentinos. (www.a24.com)