jueves, 07 de abril de 2011
primicias

Mañana se conocerá el veredicto para los asesinos de Gustavo Damián

El fiscal pidió prisión perpetua para los imputados por el asesinato del florista de Susana Giménez, en febrero de 2009.La Justicia de La Matanza dará a conocer mañana el veredicto en el juicio a los dos acusados del crimen.

El Tribunal Oral Criminal 5 de La Matanza dará a conocer su decisión a las 15 de mañana, en los tribunales situado en Marcon 2406, de San Justo.

En la última audiencia del debate, realizada el 31 de marzo pasado, el fiscal del juicio Eduardo Campanella solicitó la pena de prisión perpetua para los acusados Roberto Leiva (29) y Freddy Chena Paredes (20), a quienes consideró coautores de los delitos robo agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con homicidio calificado criminis causa.

En su alegato ante los jueces Javier González, Gabriela Rizzuto y Matías Deane, el fiscal solicitó, subsidiariamente, una condena a 20 años de prisión para Paredes pero por el delito de homicidio en ocasión de robo.

Por su parte, uno de los abogados de la familia de la víctima, Marcelo Biondi coincidió con el pedido de prisión perpetua para los dos acusados, aunque no solicitó ninguna pena subsidiaria. El letrado explicó que para la querella quedó probado que existieron dos hechos: el robo y el posterior homicidio, y en ese sentido dieron por acreditado que los dos imputados fueron los que arrojaron a Lanzavecchia a la pileta, por lo que son considerados coautores.

Por su parte, la defensa de Leiva pidió al tribunal que el imputado sea condenado pero por el delito de encubrimiento, ya que, según declaró el propio acusado, fueron dos patovicas los que le llevaron unas bolsas con los elementos robados a Lanzavecchia a su casa lo obligaron a que los guardara.

En tanto, la defensa de Paredes solicitó la absolución, tras lo cual, el TOC dio a los acusados la oportunidad de pronunciar sus últimas palabras.

Sólo Leiva hizo uso de ese derecho y sostuvo que él no tuvo nada que ver con el homicidio y que, en caso de ser condenado, debería ser sólo por el encubrimiento.

El crimen del decorador fue descubierto la tarde del 27 de febrero de 2009, cuando un llamado a la policía alertó que en una casa de Charcas 3722, en Lomas del Mirador, había personas heridas, por lo que los efectivos fueron al lugar y encontraron el portón corredizo eléctrico cerrado desde el interior.

En ese momento, los policías escucharon una voz entrecortada de un hombre que les decía que estaba mal herido y que era el teniente Alejandro Alvarez Auer (35), piloto de helicópteros de base de La Matanza.

Al comenzar a recorrer la casa, descubrieron que en el fondo de una piscina había otro hombre, que resultó ser Lanzavecchia, a quien sacaron, le dieron respiración boca a boca y le efectuaron tareas de reanimación.

La víctima arribó al centro de salud con muerte cerebral y falleció poco después, mientras que el policía fue atendido por dos heridas, una en el tórax y otra en un glúteo.

Según la autopsia, el diseñador murió por sumersión, estaba atado de pies y manos, y tenía signos de haber sido arrastrado. (Agencia).