viernes, 29 de agosto de 2014
cine

Los Indestructibles 3: más dosis de testosterona

Los indestructibles 3, además de los históricos "duros", incorporó a jóvenes luchadores profesionales que debutaron en la gran pantalla, como Ronda Rousey (campeona de UFC y atleta olímpica) y el boxeador Víctor Ortiz.

Arropado por la mayoría de sus mercenarios de ficción, Sylvester Stallone presentó en Los Ángeles la tercera entrega de Los indestructibles, un filme que repite la fórmula de explosiones, testosterona y caras conocidas que ha convertido en éxito a esta saga.

El polifacético intérprete, que sugirió que habría “indestructibles” para rato y rechazó hablar de jubilarse –“un actor no se retira, es forzado a retirarse”, dijo– volvió en Los indestructibles 3 a ser el jefe de un escuadrón de tipos duros que contrata el gobierno de EE.UU. para realizar trabajos sucios.

En esta ocasión, su equipo de mercenarios, a los que dan vida Dolph Lundgren, Randy Couture, Terry Crews y Jason Statham, ve amenazada su existencia cuando se enfrenta al villano encarnado por Mel Gibson, una de las novedades en la franquicia, junto con Antonio Banderas, Harrison Ford, Wesley Snipes, Kelsey Grammer y Kellan Lutz.

Al elenco se sumaron los ya habituales Arnold Schwarzenegger y Jet Li, que tienen un papel muy secundario. Quien no regresó fue Bruce Willis: “Bruce Willis las cosas no funcionaron. No fue nada personal”, contó, escueto, Stallone.

El aporte de los luchadores
Los indestructibles 3 incorporó a jóvenes luchadores profesionales que debutaron en la gran pantalla, como Ronda Rousey (campeona de UFC y atleta olímpica) y el boxeador Víctor Ortiz.

Ya en esa línea, las cintas previas contaban (como en esta ocasión) con la presencia de Randy Couture, un peleador retirado de artes marciales mixtas.

La idea de Stallone de saturar de rudos el elenco de sus cintas ha demostrado ser rentable. Las dos primeras películas han recaudado casi 600 millones de dólares en todo el mundo, principalmente fuera de EE.UU., y todo apunta a que continuará esa trayectoria con esta película que, a pesar de las críticas negativas, va muy bien en la taquilla.

Stallone aseguró que dio a sus colegas libertad creativa para dar forma a sus personajes, algo que fue así en el caso de Snipes, Banderas –hace de un parlanchín soldado español que usa el humor como autodefensa– y Gibson, entre otros, quien creó el pasado de su personaje.

Gibson y Stallone protagonizaron una de las peleas más intensas del filme, que el australiano calificó como “King Kong contra Godzilla”.