miércoles, 23 de diciembre de 2015
primicias

Lionel Messi llegó a Rosario para pasar la Navidad en familia

El capitán de la selección argentina y astro del Barcelona sólo se quedará en el país hasta el sábado. El domingo debe estar en Dubai por los premios Globe Soccer Awards.

Regalo de Navidad. El martes llegó a Rosario para pasar las fiestas en familia el mejor jugador de fútbol del mundo y capitán de la selección argentina.
Lionel Messi arribó ayer por la mañana en un vuelo privado, directamente de España, al aeropuerto internacional Islas Malvinas de Fisherton.
Llegó acompañado de su familia: padre, madre, hermanos y sobrinos y se juntó en la aeroestación con su esposa Antonella Rocuzzo, quien habría llegado antes a la ciudad y fue a buscar a todo el grupo en una flota de tres autos. Así lo confirmó a Ovación la responsable de prensa del aeropuerto, Cecilia Gabenara.

La estadía de Messi en la ciudad será breve: se quedará sólo hasta el sábado. A tal punto es ese el proyecto que los amigos rosarinos con los que suele reunirse cada vez que viene aclararon que esta vez no habrá encuentro.

"Esta vez no quedamos en nada, nos enteramos que él se quedará poco tiempo y respetamos eso, además varios del grupo no están en la ciudad, será otra vez", dijo Agustín Ruani, uno de los cinco amigos de la infancia que viajó al Mundial de Brasil a ver el partido Argentina-Suiza, especialmente invitados por el número uno del mundo.

El domingo la Pulga debe presentarse en Dubai, donde se entregarán los premios Globe Soccer Awards (que otorga la organización que reúne a la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa), la Asociación de Clubes Europeos (ECA), Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA), la Liga de Emiratos Arabes e importantes clubes del mundo. Estará junto al presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu.

El lunes, Messi volverá al fútbol: se entrenará con sus compañeros del plantel catalán con vistas al partido del miércoles 30 ante el sevillano Betis, por la liga española.

Dicen que Messi, frente a la pelota se olvida de todo, hasta del jet lag (descompensación horaria) que seguramente no hará con él excepciones, teniendo en cuenta que en una semana cruzará dos veces el planeta, ida y vuelta. Un grande.