viernes, 25 de abril de 2014
entrevistas

La palabra exclusiva de Carmen: “Necesito limpiar mi imagen”

La actriz y capocómica charló unos minutos con este portal sobre el escándalo que se generó con Santiago Bal, su ex, por unas grabaciones y unos mails. Mirá el video.

Por Guido Albamonte
galbamonte@primiciasya.com
@GuidoAlbamonte

¿Qué te dejó esta segunda visita a Intrusos?
Estoy más tranquila, quizás la otra visita fue más dura. Hace tres años estaba guardando esto para que no salga a la luz la verdad, por Federico. Lo hablé con él y le dije que iba a hacer algo por mí. Quiero limpiar mi imagen. Me trataron de cualquier cosa: mentirosa, fabulera y hasta dicen que hago esto para vender entradas. Nunca nombré la obra en donde trabajo, ni dije las funciones. Vengo acá para que de una vez por todas esto se aclare y se termine. Yo creo que la familia Bal, especialmente Santiago Bal, tendría que dejarme en paz. Si él me deja en paz, se terminan los mails y las escuchas. Que arme una nueva vida, como lo estoy haciendo yo. Que cada uno salga a laburar y se defienda como pueda. Yo mantengo a mi hijo y a mi mamá. Él se tiene que mantener él solo. No es muy caro mantenerlo, si es que no se va de excesos. Debería trabajar.

¿Creés que lograste limpiar tu imagen?
Y está esa cosa de que me trataban de mentirosa o de despechada. Yo no lo quiero a él ni lo odio, ni siquiera... Le deseo lo mejor, yo no soy despechada. Yo ahora me estoy cuidando y limpiando aquella imagen. ¿Quién era la loca, la mentirosa? Yo no culpo a nadie, es mi vida, mi pareja, se terminó el amor, me abandonó, se enamoró de otra chica. Nadie tiene la culpa. Ni él ni la chica ni nadie. Tendría que quedarse en su casa. Yo soy una leona y me dejo malherida. A los leones hay que matarlos, porque sino te persiguen hasta la tumba. Yo cuido mi cría: mi mamá, mi hijo, mi plata, mi trabajo. Que me deje en paz.
 
 
¿Qué pasó con el tema de tu auto?
Lo pude recuperar, tengo un abogado que es otro león. No lo quería devolver. Un día me dijo “el miércoles lo tenés en la puerta de tu casa”. Pasaron varios miércoles durante tres años y mi abogado lo recuperó, sino iba a ser un tema legal. Estaba manejando un auto que no tiene autorización y que estaba a nombre de otra persona.

¿Cómo creés que afecta este lío en el público?
No afecta en el público, las mujeres me dicen “qué aguante, cómo pudiste aguantar tres años sin decir la verdad”. Y fue por Federico. Pero yo hablé con él, es un hombre. Está muy triste. Si le estoy haciendo un daño a su corazón, lo lamento mucho. Pero yo me estoy limpiando mi corazón. No puedo vivir callando la verdad. Si alguno me juzga, está en esa persona. Por primera vez pienso en mí.