sábado, 30 de abril de 2011
primicias

La otra cara de la Boda Real

Los antimonárquicos también desfilaron por las calles de Londres para burlarse, divertirse y manifestar su desacuerdo con la boda real. Sin embargo, el plan de levantar sus voces el mismo día del anunciado matrimonio terminó en una jornada de arrestos, represión y caras pálidas.

A la misma hora que el duque William de Cambridge y Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, se besaban en el balcón del Palacio de Buckingham, cuatro mujeres y un hombre, de menos de 30 años, fueron arrinconados y esposados por 20 agentes de la Policía en la entrada de un café Starbucks, a más de cinco kilómetros de la romántica escena. El presunto delito, lucir como muertos vivientes en el día más festivo de Inglaterra.

Según uno de los agentes de la Policía Metropolitana que obligaba a los transeúntes a mantenerse al margen, las ropas rasgadas, los rostros blancos y la sangre artificial de los disfraces de zombi habían ofendido a los clientes de la prestigiosa cadena de tiendas de café. Esa mañana todo aquel que pareciera no excitarse por la felicidad de la pareja real era considerado anarquista.

Los disfrazados, estudiantes de maestrías y doctorados, habían ido a la tienda a comprar té y café para acompañar un pastel de frutos rojos que estaban repartiendo gratis en Soho Square, un parque público a una cuadra de distancia. Allí, un grupo de antimonárquicos había convocado a una boda zombi para burlarse, divertirse y manifestar su desacuerdo con la boda real, que le costó al pueblo británico más de 30 millones de libras esterlinas.

Gastarse ese dinero en tiempos de austeridad, de recortes para la salud y la educación es una provocación a la que queríamos responder pacífica y metafóricamente, comentó Mike Raddie, activista del movimiento Meltdown, quien compartió sus argumentos con el doctor John Cussans, profesor de la Universidad de Artes de Londres: Los británicos no somos unos zombis estúpidos a quienes pueden engañar con este show de la boda. Somos gente inteligente y sensata que reclama por un sistema democrático.

Sin embargo, el plan de levantar sus voces el mismo día del anunciado matrimonio terminó en una jornada de arrestos, represión y caras pálidas.

Hasta la noche del jueves, 383 personas habían confirmado su asistencia a la boda zombi. A la mañana siguiente se esparció la noticia de que tres líderes del grupo Meltdown, organizadores del performance, habíans sido arrestados. Uno de ellos es el académico Chris Knight, de 68 años, reconocido contradictor de la monarquía británica.

Las cerca de 50 personas que no se echaron para atrás y asistieron a la cita en Soho Square se concentraron en declarar ante los medios sus descontento con los injustificados arrestos.

Las ideas de teatro-protesta, música y manifestación pacífica se tornaron en reclamos por la liberación de sus líderes y quejas de indignación: ¿Qué clase de libertad celebramos en este país, que critica la represión de Corea del Norte, cuando ni siquiera se nos permite realizar un acto artístico para manifestar nuestra diferencia con el sistema dirigente?, reclamó Hamlet, uno de los zombis que persistió en el evento y sobrevivió a las redadas.

Así, entre las 10 de la mañana y la 1 de la tarde, jóvenes con banderas anarquistas gritaron consignas contra los recortes económicos para la educación y los subsidios. No protestamos contra la boda, que vayan, se casen en una oficina de registro, como cualquier otra pareja, y sean muy felices, pero que no malgasten el dinero que necesitan los estudiantes, los pensionados y los desempleados, declaró Anarquía, el primer manifestante que llegó al parque. A su lado, madres de familia con sus hijas, disfrazadas de pajecitos de ultratumba, levantaron letreros con mensajes como Las princesas se chupan el dedo y Los príncipes son cerdos.

Por momentos, las cuatro patrullas de la Policía y los cerca de 100 agentes que rodearon el parque, levantaban las alarmas y, sus colegas encubiertos, vestidos de civiles, se mezclaban entre los participantes provocando discusiones y arrestando a quienes, según ellos, estaban armados y generarían disturbios.

Por: Elespectador.com