miércoles, 18 de marzo de 2015
primicias

La historia de Chloé Bello para llegar al modelaje

La expareja de Gustavo Cerati triunfa como modelo en Europa y los Estados Unidos, sin embargo su figura causa impresión por la extrema delgadez. En una entrevista, ella contó qué le pidieron hace unos años para poder desfilar.

Chloé Bello, exnovia de Gustavo Cerati, triunfa como modelo en Europa y Nueva York. La hija de la modelo Nora Portela, de muy joven, se fue del país para conquistar nuevos mercados.
Le costó adaptarse a las exigencias del mercado de la moda europeo. En 2006 tuvo un fuerte cruce con un grupo de diseñadores que le dijeron que tenía que bajar de peso y se negó rotundamente. Había viajado a París para convertirse en una súper modelo y a los tres meses tuvo que volver a la Argentina con una mano atrás y otra adelante.
Bello mide 1.80 de altura y cuando le pidieron que adelgazara pesaba 55 kilos. “Hay una exigencia constante para que bajes de peso y, frente a eso, lo más probable es que caigas en la anorexia”, dijo Bello en una entrevista con la revista Cosmopolitan luego de esa primera mala experiencia en la pasarelas europea.
Y agregó: “Nos apuntan con el dedo para ver si tenemos rollos, granos o lo que sea. Este rubro es superficial y no te permiten estar mal físicamente. Si no estás bien parada, te trauman. En París, para los desfiles de Galliano y de Gaultier me pidieron que adelgazara cinco kilos. Llamé a mi mamá angustiada y ella me dijo que si no me querían como era que me olvidara. Si no sabés manejar esas presiones te metés en un círculo vicioso que puede traerte problemas de salud. Para colmo, atrás tenés a 500 minas super competitivas y ultraflacas que se mueren por abrir y cerrar desfiles”.
A juzgar por su actual imagen, Chloé tuvo que sucumbir ante la presión del medio para poder ser competitiva tanto en Europa como en Estados Unidos. El resultado: extrema delgadez.