martes, 17 de mayo de 2011
primicias

La extorsión a Roberto Piazza

A raíz de su pública diferencia verbal con Mirtha Legrand, el diseñador de alta costura, Roberto Piazza, comenzó a ser extorsionado con la divulgación de unas fotografías que pertenecen a la intimidad del artista.La extorsión no tiene nada que ver con el círculo que rodea a Mirtha Legrand. Sin embargo, la exposición de Piazza se dio a través de varias imágenes que fueron enviadas a las principales redacciones del país.

La frase vieja dama indigna se convirtió en el tema de la semana. Fue expuesta por Roberto Piazza al recibir la negativa de Mirtha Legrand ante una invitación que el diseñador de alta costura le hizo para que la diva participe en su desfile.

Sin embargo, el no de Chiquita despertó la ira del artista, quien no vaciló en salir a cruzar a la animadora más importante de la televisión argentina.

Roberto Piazza se explayó a través de una carta que fue difundida por el propio diseñador que lo envió desde su correo personal a los medios de comunicación. (ver nota) 

Y aunque la animadora aún no respondió ante el agravio del diseñador, se supo que tiene serias intenciones de llevarlo a la justicia, según trascendió en las últimas horas.

Sin embargo, llama poderosamente la atención que ante la exposición pública de Roberto, varias redacciones comenzaron a recibir una serie de fotografías pertenecientes a la intimidad de Piazza.

Es una secuencia de imágenes que formarían parte de una extorsión contra el modisto. Desde ya, Primiciasya.com jamás publicaría un material de este tipo, aunque nos animamos a mostrar las dos postales más livianas de todo el material.

Fuentes consultadas aseguraron que Roberto está al tanto de la extorsión que alguien intenta llevar a cabo, tal vez para acallar al hombre con mayor verborragia de la farándula.

Está claro que nadie del entorno de Mirtha Legrand realizaría algo así. Esto fue montado por algún enemigo anónimo de Piazza que busca molestar y perjudicarlo.

Hechos de este tipo son nefastos y aborrecibles por donde se los miren. Hay que denunciarlos e ir hasta las últimas consecuencias.