miércoles, 24 de junio de 2015
internacionales

La bellísima actriz Elizabeth Hurley es la nueva reina

La intérprete inglesa llegó al trono británico en la nueva serie de drama The Royals. Los detalles en esta nota.

Hacete a un lado, Helen Mirren. Llegó una nueva reina y se llama Elizabeth Hurley. La actriz inglesa llegó al trono británico en la nueva serie de drama de E! ,The Royals, interpretando a la ficticia reina Helena, madre de tres hijos vestida impecablemente que prepara a su primogénito para ser rey y enfrentarse a la opinión pública.
Es el primer intento de E! con un drama con guión que se estrenó este martes a las 23. Hurley señaló que los admiradores de Gossip Girl y Dynasty disfrutarán el estilo de vida decadente de esta realeza amiga de los tabloides.
En una charla reciente en el set de la serie en Londres, Hurley brillaba con sus joyas y un vestido de gala color crema en el que, se supone, es el jet privado de la familia real –una muestra de cómo la serie se centrará en las fiestas fastuosas, los viajes y los romances secretos–.
“No hay relación alguna entre su majestad la reina Isabel y mi reina Helena”, aclaró la actriz. “Si la princesa Diana, por ejemplo, se hubiera convertido en reina de Inglaterra, estaría en una edad más parecida”, remató.
Para Hurley la realeza lleva una vida más sencilla que las celebridades. “La familia real tiene mucha más privacidad a puertas cerradas que otros actores o políticos, porque nosotros no tenemos los recursos que ellos tienen para mantenernos en privado”, dijo.
William Moseley, más conocido por su papel de Peter en Las crónicas de Narnia, interpreta al príncipe Liam, el segundo hijo de Helena que queda bajo la lupa tras la muerte de su hermano. La actriz australiana Alexandra Park encarna a la alocada princesa Eleanor y Merritt Patterson es la novia estadounidense de Liam.
“Es como si el príncipe Enrique terminara siendo el heredero al trono de Inglaterra”, expresó Mosley. En las galas de Narnia Moseley tuvo la oportunidad de conocer a la reina y su esposo, el príncipe Felipe, y no le da miedo que a los reyes no les guste la serie.
“Si quieren verlo y les gusta, bien por ellos. Si nunca quieren volver a hablar con nosotros, bueno, ni hablar, ¿a quién le importa?”, asumió. 

¿Ficción o realidad?
La actriz y modelo Elizabeth Liz Hurley, más conocida por seguir explotando su explosivo físico a los 50 años que por sus registros interpretativos, es la enésima e insospechada encarnación de la reina de Inglaterra en esta nueva serie televisiva. 
Y no se trata de ningún error de reparto, porque la producción estadounidense The Royals ficciona con pincelada gruesa los avatares de una familia real británica disfuncional, donde el sexo, las traiciones y el chantaje están a la orden del día.
Por mucho que sus productores lo desmientan, el público de Reino Unido ha visto en esta propuesta una parodia moderna y bastante burda de los Windsor. El reciente estreno de la serie en Inglaterra fue acogido con desdén por parte de los medios escritos, donde mereció pocas críticas y todas ellas devastadoras. 
Pero el gancho de la popularidad de Hurley, personaje habitual en las columnas sociales y de cotilleo, y su paso por varios programas de entretenimiento para promocionar The Royals consiguió despertar la atención de los televidentes. La publicación en los tabloides de algunas fotografías pertenecientes al primer episodio, donde la actriz británica aparece más que ligera de ropa, ha hecho el resto.
Su papel es el de la reina Helena, la consorte de un monarca llamado Simon cuya obsesión es que el Parlamento convoque un referéndum para abolir la monarquía y la alivie de sus funciones. 
Tras la muerte del heredero, el segundo hijo de los soberanos pasa a encabezar la línea de sucesión al trono, pero el chico está menos interesado en los asuntos de Estado que en sus líos sexuales con la hija de uno de los guardaespaldas de palacio. 
Tanto la audiencia británica como la americana ven en este personaje un calco de los devaneos de Enrique de Inglaterra, el díscolo segundo retoño del príncipe Carlos quien siempre está metido en algún escándalo. 
La hija de Helena aparece como una adolescente descarriada y adicta a las drogas que hace las delicias de los paparazzi, mientras completan la escena familiar sus dos primas que se comportan como unas malcriadas y que son muy parecidas físicamente a las dos hijas del príncipe Andrés. 
Ese cuadro delirante, que tiene su remate con la aparición de la veterana Joan Collins en el papel de reina madre, fue recibido por la crítica americana como una propuesta de pura diversión, pero algunos de sus colegas británicos insisten en subrayar que el material del guionista Mark Schwahn ni siquiera merece el calificativo de parodia de la institución monárquica. La falta de cualquier sutileza acercaría más la serie a predecesoras como Dallas y Dinastía, en clave de comedia.