martes, 05 de agosto de 2014
primicias

Jorge Rial, contra su ex: “Repudiar a tus hijos dejó una herida grande”

El conductor de Intrusos se descargó en su programa, que emite América, y tocó temas personales que vinculan a él y a sus hijas. Hizo declaraciones muy fuertes y dio una lección para todos. El video.

Durante la tarde de Intrusos, se venía tocando el tema Maradona, sus hijos y los vínculos entre ellos. Jorge Rial se agarró de ese tema para descargarse sobre asuntos personales de los que tenía ganas de hablar y muchas…

“Los hijos siempre necesitan amor. Aquellos que piensan que con el dinero nada más vas a tener a tu hijo a tu lado y lo vas a conquistar, no es así. Los hijos están donde está el amor. Que quede claro”, comenzó diciendo, de manera tranquila, y dando una lección de cómo criar a un hijo.

“Estoy hablando de todo y de todos. No hay que aparecer un minuto y desaparecer, supongamos, dos años. Eso no es ser padre, o madre, ni amar a tus hijos. No amás a tus hijos porque aparecés un minuto. Te perdiste a tus hijos. A veces, son los mismos padres los que deciden repudiar a sus hijos. Hubo padres que repudiaron a sus hijos, y hubo madres que también lo hicieron, que es peor. Yo puedo dar un ejemplo”, agregó, ya volcándose a lo que vivió él con su exmujer, Silvia D’auro.

Subrayó luego: “Hay padres, o madres, que no quieren ser padres, quieren serlo circunstancialmente, o para el afuera. Te aseguro que hay padres que repudian a sus hijos, que no los quieren y que les da vergüenza”.

Finalizó realizando declaraciones que serán tapa de muchos portales. “Como seguiría hablando de este tema, justo hoy, como seguiría… No me quiero meter en un terreno personal. Hay gente que tendría que aprender a dar un paso al costado. Su repudio, haber marginado a sus hijos, hizo doler mucho, dejaron una herida muy grande. Sería bueno que por una vez en la vida tuvieran un acto de compasión hacia ellos mismos. Que digan ‘no me eligieron, porque en el momento que yo tenía que dar cariño, preferí dar golpes’. Te pido el último acto de dignidad”, dijo, y se fue al corte. Ya había sido suficiente.