miércoles, 29 de julio de 2015
Tiene 14 años

Polémica por la niña modelo de Dior

La niña nació en Israel pero es hija de padres rusos. Con su primer contrato pudo sacar a su familia de la pobreza. Conoce su historia y mirá sus fotos en esta nota. 

Sofía Mechetner mide 1,77m, tiene solo 14 años y ya es parte del staff de Dior, con la que firmó contrato por 265.000 dólares desatando la polémica en Europa. Es que varios países, entre ellos España y Estados Unidos, tienen una legislación que establece que la edad mínima de las modelos debe ser de 16 años
Sin embargo, en Francia no existe una ley que fije esas pautas, eso permitió que la ¿niña?, a quienes muchos llaman la “nueva Claudia Schiffer”, abriera un desfile en París, con una túnica transparente que no hizo más que avivar la polémica.
La juventud de la israelí ha despertado numerosas críticas acerca de la edad adecuada de las modelos para subirse a las pasarelas. Sin embargo lo más llamativo es la historia de esta cenicienta moderna. Nacida en el seno de una familia modesta en un barrio de Tel Aviv, ha pasado de vivir con lo mínimo a formar parte del brillo y el glamour de la industria de la moda.
La israelí es la primogénita de unos inmigrantes rusos, su padre es trabajador de la construcción, y su madre tiene un extenso currículum en diversos trabajos: limpiadora, costurera... La modelo creció en uno de los suburbios de la ciudad, el deprimido barrio de Holon, situado a unos seis kilómetros de Tel Aviv. La casa familiar era muy modesta, siendo una niña tenía que dormir en un colchón en el suelo y compartir habitación con sus dos hermanos.
Sus padres se separaron hace cuatro años, desde entonces su madre ha tenido que hacer muchos esfuerzos para dar de comer a sus tres hijos. “Esta semana no he ganado más de 1000 séqueles (la moneda del Israel - 240 euros-)”, explicaba ésta en un reportaje emitido en la cadena francesa Channel 2. “Tengo que sacar adelante a los niños sola… Es muy difícil”, reconocía.
Sofía le ayudaba con sus hermanos, llevándoles al colegio y con las tareas del hogar: cocinaba y hacía la colada. “Era una edad en la que tenía que estar jugando. Ella ha vivido una vida muy dura”, admitía. En alguna ocasión, después del colegio acompañó a su madre y la ayudó en su trabajo de limpiadora.
Mide 1,77m de altura, tiene el cabello rubio, una mirada angelical y posee una belleza que no deja indiferente. Su meteórica carrera como modelo comienza cuando realiza un anuncio para una agencia de modelos israelí. “La primera vez que la vi supe que ella era una de las elegidas”, asegura Roberto Ben Shoshan, fundador de la agencia israelí Roberto, quien la define como la nueva Claudia Schiffer. Poco después, viajaría con ella a París para acudir a una audición. El sueño de Sofía se truncó cuando le dijeron que era demasiado joven.
Antes de volver a Tel Aviv disfrutaron de un paseo por la célebre Avenue Montaigne, una calle que alberga las mejores boutiques de alta costura. Al entrar al establecimiento de Christian Dior, allí estaba el director creativo de la firma, Raf Simons, quien pronto vería el potencial de Sofía. Enseguida llamó a la agencia que inicialmente rechazó a la modelo y se puso en contacto con la directora de casting de Dior.
Unas semanas más tarde, Sofía recibía una llamada de su agente israelí quien le confirmaba que Dior, una de las casas de moda más importantes, le ofrecía la oportunidad de desfilar en la Semana de la Moda de París. Ahora ha firmado un contrato de dos años por la cuantía de 240.000 euros. “Mamá puedes dejar tu trabajo”, fueron las palabras que pronunció la adolescente a su progenitora.

Semanas más tarde, se estrenaría sobre la pasarelas, un debut que no ha estado exento de polémica. Tras la multitud de críticas que ha despertado la corta edad de Sofía, el agente de la modelo asegura que siempre está acompañada por un adulto quien supervisa todos los papeles que tiene que firmar. Su asistenta está con ella las 24 horas del día e incluso duermen en la misma habitación. “Va con ella a la audiciones y a la pasarela”, asegura.
También corrobora que los nuevos compromisos profesionales de la modelo no van a hacer que deje de lado sus estudios. “Es muy importante para mí poder ir al colegio”, reconoce la nueva musa de Dior. Por el momento, el dinero que recibe por sus trabajos se lo entrega a su madre. “Nos mudaremos a un apartamento más grande y por fin tendré una habitación sólo para mí, una casa con un gran cuarto de estar y una bonita cocina”, añade ilusionada.