sábado, 04 de julio de 2015
TODO MAL

El filme sobre Amy Winehouse enfureció a su familia

La cantante murió a los 27 años por una intoxicación accidental con alcohol en julio de 2011, tras una larga batalla con las drogas que llegó hasta las cámaras y las páginas de los tabloides

El documental sobre Amy Winehouse sigue generando polémica. En “Amy”, artistas tan diversos como Yasiin Bey y Tony Bennett elogian a la fallecida cantante y el documental ayuda a revalidarla como una música talentosa con una vida atormentada en vez de sólo ser un desastre. A los críticos les encanta, pero a su familia le dolió y enfureció.

   El padre de la cantante, Mitch Winehouse, dijo que la película es “inexacta y engañosa”. Afirma que el director, Asif Kapadia, retrata a la familia como si hubieran hecho muy poco para ayudar a la cantante con sus adicciones.

   “Editaron selectivamente lo que he dicho para dar a entender que yo y mi familia nos oponíamos a que ella recibiera cualquier tipo de tratamiento”, dijo Mitch Winehouse a The Associated Press. “La llevamos decenas de veces a desintoxicaciones y rehabilitación a lo largo de los años”, dijo el padre.

   Amy Winehouse murió a los 27 años por una intoxicación accidental con alcohol en julio de 2011, tras una larga batalla con las drogas que llegó hasta las cámaras y las páginas de los tabloides.

   Kapadia, el director británico del aclamado documental “Senna” sobre la Fórmula 1, defiende la película como un retrato completo de la artista, construido con más de 100 entrevistas con personas que la conocieron.

   Amigos de la infancia de Winehouse y su primer manager, Nick Shymansky, dialogaron con él al igual que el ex esposo de la cantante, Blake Fielder-Civil, quien también sufrió por las drogas.

   Los colaboradores musicales de Winehouse, incluyendo a los productores Mark Ronson y Salaam Remi, el rapero Bey (conocido antes como Mos Def) y Bennett, quien califica a Winehouse “como la intérprete de jazz más auténtica que haya escuchado”, también colaboraron.

   Kapadia dijo que la variedad de admiradores de Winehouse es una señal de su calidad musical y su capacidad para sentirse cómoda en muchos mundos diferentes.

   “Conocía al basurero y a Mos Def. Y podía hablar con Tony Bennett y salir a divertirse con Questlove, era increíble”, dijo el director en el Festival de Cine de Cannes, donde la película tuvo su estreno mundial en mayo y ayer debutó en salas de Estados Unidos y Gran Bretaña.

   Para evitar el formato clásico de entrevistas de los documentales, Kapadia mezcla el audio de los entrevistados sobre registros de archivo, incluyendo películas caseras, e imágenes tomadas con los celulares de los amigos de la joven Winehouse. Esto permitió que Kapadia realizara las entrevistas fuera de cámara, incluso sentado en la oscuridad para que los entrevistados se sintieran más a gusto.

   La mayoría no había hablado abiertamente sobre Winehouse. Kapadia dice que para muchos la experiencia fue catártica.

Pero Mitch Winehouse señala que la película omite a muchas de las personas que estuvieron cerca de Amy en los últimos años de su vida, cuando había dejado las drogas y trataba de reducir su consumo de alcohol.

   “La película retrata a Amy en caída libre desde 2008 a 2011”, dijo. “No quieren que la gente entienda que en esos tres años hubo momentos terribles, pero también momentos maravillosos”.

   Kapadia dijo que lamenta que la familia se sienta decepcionada, pero insiste que la película “no se trata de ellos, es sobre ella”. El realizador agregó que no está tratando de culpar a nadie por la muerte de la cantante, quien también sufrió de depresión y bulimia. “La vida es mucho más complicada”, dijo. “En mi familia hay depresión, hay enfermedades mentales, no es sencillo”.

   A pesar de la desaprobación de la familia Winehouse, los admiradores posiblemente disfruten la película por su visión de la cantante en su lado vulnerable y privado, y porque es un recordatorio de su talento.

   A pesar de ser una persona cuya vida fue documentada tan de cerca, Winehouse dejó un legado musical relativamente pequeño. Sólo lanzó dos discos en su vida, “Frank”, con influencias de jazz, y el éxito mundial “Back to Black”. Una colección “Lioness: Hidden Treasures”, fue lanzada de manera póstuma. Lo peor es que quizá no haya más. El director de Universal Music, David Joseph, dijo a la revista Billboard que había destruido los demos de la cantante para que el material que no estaba concluido no pudiera ser lanzado.

   Aunque “Amy” retrata la tragedia personal impulsada por los medios de comunicación, Kapadia dijo que también quería celebrar a una artista y su proceso creativo: “Para mí eso es lo principal, la travesía artística por la que pasó. El diario que escribía, que se convierte en un poema, que se convierte en la letra de una canción y las letras son fantásticas, mucho mejores de lo que la gente pensaba”.

   “Hay muchas capas ahí dentro. Puede mencionar a Thelonious Monk, puede hablar de esto y de lo otro, y de alguna manera funciona”, indicó el director.

   Las canciones de Winehouse eran muy personales, como lo revelan sus títulos de “Addicted” a “Rehab” y “Love is a Losing Game”. Siempre sonaron amargamente emotivas, y ahora mucho más. Kapadia dijo que desde su muerte “no puedes escuchar esas canciones de la misma forma. Pero sí dirás «por Dios, ella sí que era buena»”.