viernes, 16 de diciembre de 2011
primicias

Infidelidad, traición, robo, escarnio público y freezer

La separación Barbieri/Bal se convirtió otra vez en el culebrón de la tele y jornada tras jornada suma nuevos y picantes ingredientes a una historia que parecía evaporarse hace unos meses al menos de la faz mediática, algo que no llegó a suceder definitivamente.

Con una separación matrimonial que va camino y sin escalas hacia un divorcio que sin lugar a dudas será controvertido sumado a la inevitable ruptura de la exitosa dupla profesional que conformaron ambos durante los últimos 4 años, la disputa entre Carmen Barbieri y Santiago Bal tiene varios capítulos abiertos que dejarán tela para cortar durante toda la temporada de verano.

La separación Barbieri/Bal se convirtió otra vez en el culebrón de la tele y jornada tras jornada suma nuevos y picantes ingredientes a una historia que parecía evaporarse hace unos meses al menos de la faz mediática, algo que no llego a suceder definitivamente. La cosa va empeorando en serio.

Carmen y Santiago, como premio consuelo, vivirán una suerte de respiro transitorio puesto que ya no tendrán que verse las caras ni siquiera en una sala teatral.

Bal termina de firmar un contrato para realizar una serie de monólogos de su autoría en el Circo Rodas que se presentará en Mar del Plata después del 20 de diciembre.

Paso a paso

Carmen Barbieri está convencida que su ex mantuvo una relación amorosa con la bailarina tanguera Ayelén Celeste Paleo. Según la mismísima palabra de la artista, ella posee pruebas contundentes de las supuestas actitudes non sanctas de Bal, desde testigos, mensajes de texto, correos electrónicos, dinero faltante de su cuenta personal, hasta quién sabe qué pueda encontrar en breve la capocómica, pero la más concreta de todas las pruebas es la confesión de Santiago Bal entre cuatro paredes, algo que el actor y director negó rotundamente haya sucedido, claro que con alguna que otra contradicción en el medio, “El que las hace las paga” tiró primero Bal y segundos después, en la misma nota que le realizara Daniel Ambrosino para el ciclo “Intrusos” aseguró: “No hice nada”. Se huele un extraño tufillo en el ambiente.

Pero el tema tiene aristas que se extienden más allá de la batalla privada y mediática entre ambos. Desde el momento en que circuló la versión del amorío entre Bal y Paleo, Barbieri, reconocida e indiscutible figura en los escenarios nacionales, comenzó a experimentar una especie de escarnio público cotidiano que la lastima y mucho aunque ella por ahora lo mantenga en secreto, quizás por verguenza. Estas agresiones injustificadas hacia su persona se acrecientan con el paso de las horas. Enfrentar la calle para Carmen a diario es todo un desafío, no sabe con qué se puede encontrar y esto sucede principalmente y gracias a lo que hizo o bien lo que no hizo Santiago Bal con Ayelén Paleo, entre otras cuestiones domésticas. Barbieri insiste en que su ex le regaló dinero a la pulposa vedette, dinero de Carmen claro, para que la joven por ejemplo se compre un auto, para que se vaya de vacaciones, para que renueve su vestuario, para lo que sea, Barbieri está segura y nada ni nadie por el momento podrá torcer su pensamiento. Carmen se quiebra cuando recuerda la traición de los Bal (principalmente Santiago junto a sus hijo Mariano y Julieta) le metieron la mano en el bolso (le robaron plata), pensar en eso la angustia y la enoja y se pregunta en voz alta ante la mirada de su círculo más íntimo: “Cómo no iba a confiar en mi marido y en su hijo que era mi manager?”. Ella asegura que durmió y convivió con sus enemigos sin siquiera sospechar lo que sucedía a sus espaldas o tal vez también ante sus propios ojos, chilosa. El último de los hechos económicos que sobrevuela entre Barbieri y los Bal es la suma de tres mil pesos, que Mariano Bal, su ex manager dijo haberle dado en mano y Carmen mediante un llamado telefónico se lo refutó al hijo de su ex: “No me trates de loca Mariano, nunca me diste nada” . “Es una más que me hacen los Bal”, le dijo Barbieri a Fernando Castro, su nuevo representante apenas cortó la comunicación.

Carmen está sensible y no es para menos, es una mujer que fue ubicada, sin ser consultada, en el peor lugar para una dama, en el asiento de la primera fila de la humillación. A su vez Carmen se molesta cuando algunos colegas y periodistas no creen en la separación y se burlan del tema porque de veras todavía hay quienes aseguran que todo se trata de una movida de prensa. Para mí no lo es. Sin ir más lejos, el lunes 12 de diciembre Barbieri estaba enfurecida con el ciclo de Viviana Canosa que contó con la presencia de Rocío Marengo, una de sus grandes enemigas. En ese envío Barbieri sintió que se burlaban de ella y como consecuencia pidió tiempo de freezer para la conductora de Canal 9.
Volviendo a Bal podemos decir que cometió errores seguramente, como todos los tenemos en esta vida siendo humanos, pero el mayor error es no haber hablado con firmeza tirándole un salvavidas a Carmen poniendo la cara al menos y no esperar al 2014, puesto que como mencioné antes, Carmen es, primero una mujer y después una figura pública y si él no dice lo que tiene que decir…es peor el daño que ocasiona, porque su ex es quien debe todos los días enfrentar la calle y sobre todo a los medios de comunicación ávidos de una declaración suya sobre el tema. Por ahí que hable Santiago no calma las aguas pero para Carmen será un alivio escuchar a Santiago contar parte de la verdad en los medios. Al autor y director en este punto pareciera que le faltan huevos a la hora de proteger a Carmen, sorprende su actitud porque cuando hace unos años Gerardo Sofovich la atacó a su por entonces esposa, Bal parecía un león enjaulado que hasta invitó a pelear en una plaza porteña al canoso empresario teatral. Tiempo pasado.