lunes, 21 de abril de 2014
primicias

Gisela Bernal defendió a Flavio Mendoza: “La pelea es por plata”

En el marco del escandaloso enfrentamiento entre Flavio Mendoza, Romina Propatto y el marido de la coreógrafa, Mariano Iúdica, la bailarina y mujer del productor de Stravaganza, Ariel Diwan, salió en defensa del platinado.

Esta tarde, en Intrusos, Gisela Bernal rompió el silencio y defendió a su marido Ariel Diwan de los dichos del abogado de Romina Propatto, Pablo Mollura. "Lo que dijo este Señor me ofendió. Primero utilizó una palabra violenta, lo denunció pero en una audiencia hay un acuerdo de confidencialidad. Nadie puede salirle de testigo".

Luego, comenzó a explicar la situación de Propatto con la Compañía: "Romina no es socia de Flavio porque no invirtió la mitad de Flavio. Por eso no cobra el 50% y sólo los dos puntos del bruto de la obra", aseguró Gisela Bernal.

"A Romina Propato la llamaron por teléfono desde hace más o menos un año y medio, para que venga a colaborar con lo que también compete a su trabajo de coreógrafa; hacer las modificaciones y cambios que se requieran", explicó la mujer de Ariel Diwan.

"Hubo temas personales entre Flavio y Romina. Yo no sé exactamente por qué, sé una campana y la otra. Flavio la notaba ausente en el teatro. Romina siempre cobró un dinero absolutamente inferior a lo que cobra hoy, y siempre se presentaba a corregir y limpiar las coreografías. El arreglo que tuvieron toda la vida fue así. Entonces, ¿por qué va a cambiar ahora? Porque hay muchísimo más dinero", agregó.

"La pelea es por plata. Se la ha invitado a millones de eventos y fiestas. Mariano Iúdica nos dijo a Ariel y a mí que tenía la ropa lista para ir a la función de gala de Carlos Paz de este verano. Y no fueron. Para nosotros fue doloroso, porque la plata puede cambiar a ciertas personas, pero hay otras que mantenemos lo mismo siempre, que es el respeto a los demás y la amistad".

Más tarde, Gisela reveló un hecho curioso que describe a Mariano Iúdica como un hombre celoso: “Hubo una anécdota tragicómica con mi marido, cuando yo estaba embarazada. Una vez estaban cenando por una cuestión laboral, justo cuando se bajó Diego Reinhold y fueron a ver qué persona la podía reemplazar. Estaban cenando Ariel con Romina, alguien le pasa el dato a Mariano, que la llama al celular y ella se pone a llorar. Después, Mariano llama a Ariel y le pregunta qué hace cenando con su mujer. Al rato, llega Mariano como loco en su auto, con cuatro patrulleros que lo perseguían atrás porque parece que se pasaba todos los semáforos en rojo. Llega al restorán y hay un quilombo, se pone loco y enseguida se va… Al rato lo llama y le dice a mi marido: “Arielito, si sabía que eras vos, no hacía nada””