miércoles, 09 de abril de 2014
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Exclusivo | El análisis psiquiátrico de la carta de Fabián Rodríguez

PrimiciasYa.com se comunicó con Enrique de Roza, reconocido y prestigioso psiquiatra, quien emitió un informe sobre la carta de despedida del exmarido de Nazarena Vélez.

Por Guido Albamonte
galbamonte@primiciasya.com
@GuidoAlbamonte

Hace unos días, este portal tuvo la oportunidad de comunicarse con el Dr. Enrique de Roza, psiquiatra que está en los medios hace un tiempo y que ha sabido lograrse un prestigio dentro del ámbito profesional.

Gentilmente, el médico accedió a enviar un informe a PrimiciasYa.com sobre la carta que escribió Fabián Rodríguez antes de suicidarse. Leelo a continuación y dejá tu opinión.

“Estamos frente a una carta en la cual quizás la postura de este medio pueda ser la más seria aún cuando sea la menos comercial.

Las cartas, los propósitos suicidas no se difunden. Y luego de esto debemos hacer un punto, no hay otra palabra. Es “no”: ¿Por qué no? ¿Quién lo dice?

Entre los varios que lo dicen está nada más ni nada menos que la OMS y nosotros la hemos difundido largamente. De allí saldrán luego consignas de diferentes grupos y oficinas de medios por ejemplo normas de la BBC o CNN o de asociaciones internacionales que trabajan sobre la temática, pero en campo de la ética médica las consideraciones al suicidio son conocidas de larga data.

¿Por qué no? Porque se imita porque la capacidad que tiene un periodista en un estado de distancia emocional le permite abordar los diferentes temas sin comprometerse con ellos, el suicida potencial, se identifica.

Esa identificación puede bastarle solo una idea para convertirla en la realidad. Cuanto más cuando el que está en el plateau televisivo en un caso, es alguien presentado como voz autorizada; un médico o un psicólogo por ejemplo.

La palabra clave es la vulnerabilidad. Vulnerabilidad dada por la enfermedad física, mental, de todo tipo. Cualquier situación que al individuo le haga perder una fuerza vital, pero valga la aclaración: tal o cual enfermedad o desventura, o como escuchábamos variable química cerebral, NO SON sinónimo de suicido. Aquí también el miedo, el efecto contagio puede ser peligroso.

Sin duda lo que vamos a ver siempre en estas cartas son visiones del mundo patológicas y que bajo ningún concepto deben tomarse como lo que ellas mismas se presentan como opciones de vida.

Esa es la enfermedad, una visión del mundo en la cual no queda ninguna otra posibilidad.

Si aún leen este tipo de cartas tiene que recordar que nada de lo que se dice allí tiene validez, no por la falta de veracidad de quien lo dice o de entidad moral u otra, sino porque es una persona atravesando una crisis vital, existencial, patológica que le hace ver al mundo de una manera necesariamente destructiva.

Con esa regla es fácil imaginar pérdidas, la esencia de la depresión, la pérdida y la creencia de no poder recuperarlo, de todo tipo, económicas, emocionales, afectivas...pero, en realidad, es la pérdida de perspectiva.

El mundo, la vida, el presente y, especialmente, el futuro no solo dejan de tener interés sino que son irremediables.

La carta que pueden llegar a leer y muchas más, no será otra cosa que eso, pretender buscar mensajes ocultos es hurgar en un dolor que puede implicar muchos peligros”.