martes, 15 de abril de 2014
musica

Entre el fastidio y la lealtad, lo que dejó el polémico recital del Indio Solari en Gualeguaychú

La Capital - Los fanáticos que fueron al show que el músico dio en el hipódromo de la ciudad entrerriana dieron sus sugerencias y manifestaron sus críticas.

Las cifras por sí solas suelen ser datos fríos, pero lo cierto es que el Indio Solari volvió a batir récords de convocatoria al reunir el sábado último a más de 170.000 personas en el hipódromo de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú. El show estuvo marcado en lo musical por la participación de tres músicos históricos de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y en cuanto al público, tuvo que soportar o disfrutar de una noche más que fresca y con barro hasta los tobillos.

Miles de rosarinos participaron del masivo ritual ricotero y del pogo "más grande del universo" y, de vuelta a sus casas, algunos de ellos aceptaron dejar el testimonio de su experiencia a LaCapital.

Lisandro señaló que "lo que pasó arriba del escenario realmente fue bueno, el sonido muy superior al de Mendoza, pero lo ocurrido en el campo fue desastroso, era un completo barrial y había grandes sectores con mucha agua. Otro punto muy flojo es la salida. No podés pretender que por el mismo sector que entran 170 mil personas en cinco horas, salgan en media hora. Tenía que habilitar más salidas".

Lucas comentó que la opinión sobre las condiciones en las que se realizó el recital eran contradictorias. "Lo que impactaba era el estado del predio. Había gente que salía y decía que había que suspenderlo. Hacia frío, estaban mojados y había charcos, con gente con el barro hasta las rodillas".

Una posibilidad para evitar los contratiempos sería que en lugar de ofrecer un recital tan multitudinario, hacer dos o tres en un estadio. "Sería otra cosa, pero el Indio está viejito, y no sé si le da para hacer dos o tres recitales", bromeó Lucas.

Iván es un fan del Indio Solari y Los Redonditos de Ricota desde los 16 años. "Nosotros lo vimos a ochocientos metros, esta vez tuvimos que escuchar", contó Iván y aclaró que las pantallas dispuestas para el público no fueron suficientes.

A pesar del "barro, el agua y el frío", Iván dijo que disfruta del "pre y el post recital; tenés momentos graciosos, de amargura y de emotividad. El viaje mismo es un combo de sentimientos", afirmó y añadió: "Hay quienes disfrutan y otros que no. Yo no disfruté como otras veces, y el recital en sí no lo vi, solo lo escuché, pero estar es parte de la ceremonia".

Para Carlos, que concurre a los shows del Indio desde cuando los Redondos presentaron "Oktubre" en Sportivo America en Rosario, "el Indio no canta como antes pero la puesta en escena fue expecional". "La gente va a escuchar las canciones de los Redondos y el canta las de su etapa solista", apuntó.

Y aunque aseguró que "más allá del viento, el sonido fue bueno" también admitió que "hubo un enorme deficit organizativo. El está encaprichado en hacer un sólo show. Los Rolling Stones hacen cinco River, porque saben que con uno sólo dejan mucha gente afuera. Tendría que empezar a pensar seriamente en hacer 5 ó 6 shows de estadio porque la lógica de hacer un mega concierto no resiste más".

En cuanto al ingreso, Carlos dijo que fue "una locura" que los hayan hecho caminar 50 cuadras por una sola calle. "La ubicacion estaba bien. Pero el show único desborda toda capacidad de organizacion. Uno entiende que tiene 65 años, pero realmente estábamos hacinados porque eramos muchos", destacó.

Matías dijo: "El barro fue un gran problema. No se puede manejar el factor climático pero se debería haber previsto qué hacer ante semejante situación, sobre todo porque fueron muchas familias con chicos".

Desde lo musical, Matías asumió que "no es el recital que más me gustó". "El indio se olvidó algunas letras, aunque después lo remontó, redondeando en un gran show. El punto más alto fue cuando subieron al escenario los ex Redondos, fue muy emotivo". "Para mi al Indio no le da el cuerpo para hacer 6 shows al año en vez de uno", expresó y concluyó: "Termina cada recital y digo «nunca más vuelvo, es muy agotador todo». Y sin embargo se anuncia un nuevo show y voy. Es todo muy visceral y contradictorio. Pero es más fuerte que uno".

"Con tristeza admito que me arrepentí de haber ido", afirmó Florencia. "Ya en Mendoza hubo claras muestras de los errores de la organización. La responsabilidad arranca por el Indio y los organizadores, pero también le compete a las autoridades municipales que permitieron un show en el que no estaban dadas las condiciones". Sin embargo, añadió: "Me quedo con los momentos lindos de más de veinte años siguiendo a Los Redondos y a Solari, con la pasión y la alegría de la gente, con la hospitalidad y generosidad del pueblo de Gualeguaychú y por supuesto con la música. Decir la verdad sobre lo que pasó es un acto de compromiso necesario porque lo del sábado no debe volver a suceder".

Dolly, en tanto, afirmó: "Escucho a los Redondos desde que soy chica. No se escuchaba muy bien, pero eso tuvo que ver con la magnitud de la gente. Preferiría que haga cuatro recitales y que la cantidad de gente sea más acotada", dijo la joven. Además, contó que el público se mantuvo súper respetuoso y tranquilo, pero que a la hora de salir se complicó: "Suelen habilitar varios accesos para salir, y esta vez no lo hicieron. Hubo gente que quería salir entre los piletones de barro, había zonas muy peligrosas, el barro nos llegaba hasta las rodillas. Así que algunos rompieron paneles de madera para poder salir", detalló Dolly, quien contó que, sobre el final del show, el Indio dijo "estoy bastante viejo y la voz ya mucho no me da, cantemos todo juntos".

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