martes, 30 de junio de 2015
internacionales

Enrique Iglesias, a juicio por conducir con el carnet vencido

Los agentes vieron cómo el cantante se pasaba al asiento trasero y el copiloto al volante. Los dos infractores fueron esposados e identificados como Enrique y su mánager de gira

El próximo 10 de julio el cantante español Enrique Iglesias tiene cita en los juzgados de Miami. El hijo más joven de Julio Iglesias e Isabel Preysler fue pillado el pasado mes de mayo en una céntrica autopista de la ciudad conduciendo con velocidad excesiva y con el carnet de conducir caducado , e intentó además ocultarlo a la policía.
El incidente, que fue revelado en la mañana del martes por la filial local de la cadena NBC, comenzó cuando Iglesias circulaba en un Cadillac Escalade por una vía rápida de la interestatal 95, que en ese momento se encontraba cerrada, junto a su representante Abel Tabuyo, y no cedió el paso como obliga la ley cuando se aproximó una ambulancia con las luces de emergencia encendidas.
Cuando un agente de la Patrulla de Caminos le ordenó detenerse, Iglesias detuvo el coche, saltó hacia el asiento de atrás y Tabuyo ocupó su puesto, en un intento de ocultar que iba al volante.
Minutos después, la policía descubrió que el objetivo el cantante fue ocultar que su permiso de conducir se encontraba suspendido hace seis meses, un delito menor en el estado de Florida.
Intercambio de conductores
Según ha explicado a NBC el portavoz de la Patrulla de Caminos, el teniente Julio Pajón: "No hay duda de que el señor Iglesias iba al volante". Tabuyo indicó al agente que no sabía la razón por la que ocupó el lugar de Iglesias.
El cantante y su acompañante fueron esposados y ambos se abstuvieron de prestar declaración amparados en los 'derechos Miranda', que impiden incriminarse a sí mismos.
No obstante, fueron acusados de obstrucción a la justicia sin violencia y liberados tras firmar una declaración prometiendo comparecer ante un juez de Miami. Iglesias, adicionalmente, fue acusado por conducir con el carnet vencido.
El artista se enfrenta a una sanción de 60 días de cárcel o una multa de 500 dólares (unos 450 euros). Tras este encontronazo con la justicia, a Enrique le queda al menos el consuelo de haber podido regresar a los escenarios este fin de semana actuando para las tropas estadounidenses en Oklahoma tras cortarse la mano con un dron durante un concierto en México.
Fuente: elmundo.es