miércoles, 14 de enero de 2015
primicias

En algún punto de la vida, las leyendas se juntan: Indio Solari escribió sobre Juan Román Riquelme

Mueven multitudes, son protagonistas de tatuajes, banderas, cánticos y pedidos: en un libro dedicado al futbolista, el músico utilizó su prosa única para describir al máximo ídolo de la historia de Boca.

Uno es el músico más convocante a nivel nacional, el otro es el jugador argentino que más pasión mueve (amor y odio). Son dos leyendas vivientes de la República Argentina, ya sea escribiendo un tema o pateando un tiro libre.
Carlos "Indio" Solari es el exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y hoy en día es cantante solista junto a los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Retirado de la mítica banda, el calvo sigue moviendo multitudes y ningún recital de él baja de los 150 mil espectadores, sea donde fuere.
Juan Román Riquelme, nacido en un barrio pobre de Don Torcuato, de familia numerosa, es el dueño de la pelota en el fútbol argentino, hace ya varios años. Campeón del mundo y de América con Boca, se ha convertido en el máximo ídolo de la historia xeneize. Corriendo de eje la pelota, el Diez se ha plantado contra personajes controvertidos como Mauricio Macri, Diego Maradona o mismo La 12. Y ha triunfado. Sus códigos y valores lo excepcionan de cualquier otra clase de futbolista.
Y en eso están las dos leyendas, uno escribiendo sobre otro en el libro "El caño más bello del mundo", escrito por Diego Tomasi. El Indio, con la pluma que él solo sabe y puede utilizar, dice sobre Riquelme: "Román ha sido, de todos los jugadores que vi, el que más me ha hecho disfrutar del fútbol. Sabe, de manera natural, cómo es el juego todo (cosa poco frecuente) y posee una técnica exquisita y elegante que le permite valorar esa ventaja"
Agrega: "Su visión periférica le hace fácil elegir, en un instante, el mejor circuito para que su equipo saque provecho. Cuando se hace del balón lo protege con su cuerpo de manera casi invulnerable a la espera del mejor momento para burlar a sus marcadores".
"Creo además (y esto sin tener acceso a la intimidad del vestuario) que es uno de los últimos jugadores que conducen su vida deportiva respetando códigos articulados para la honestidad y el respeto", cierra el platense, explicando una vez más que los héroes, con o sin atajos, se terminan uniendo al final del camino.